NOSOTROS

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miércoles, 19 de julio de 2017

Kutxi, un romero entre mareas.

Como decía ayer aquí mismo, hay que cultivarse por dentro y no dejar que las malas hiervas de la ignorancia y el conformismo crezcan en nuestro interior y nos vuelvan seres apáticos, frustrados y aborregados.

No pretendo ser un ejemplo de nada, no soy quien. Mi única intención es mostrar mi visión de las cosas, cómo las percibo y cómo me apetece sentirlas y darles mi propia interpretación.
Cuando empecé a tocar, ya llevaba muchos años escuchando casi todo tipo de músicas, canciones en inglés la mayoría y unas cuantas en castellano. Con diez añitos recuerdo escuchar a Alberto Cortez cantarle al abuelo y salir corriendo para poder llorar de pena y que nadie me viera. Hoy día me sigue pasando, pero pongo la canción cuando estoy a solas. Mi intimidad es mía y solo mía.

También andaba por casa María Dolores Pradera: ''no se estila, ya sé que no se estila, que te pongas para cenar, jazmines en el ojal...''
Aute, Serrat, Sabina, Jesús de la Rosa, Miguel Ríos...rebeldes con causa, artistas que se jugaban la vida porque en sus inicios todo era censurable, pero salían a dar su show, a compartir sus mensajes con las nuevas generaciones que ya ansiaban de aires nuevos, de otros conceptos de orden y esos mensajes eran Canciones así, en mayúsculas. Porque hay que tener mucho arte para escribir letras más o menos reivindicativas utilizando símiles relativos a amores y desamores, despedidas a amigos o la muerte de un hermano, todo relativo a ese negro episodio de nuestra historia que duró tres años.

Cuando empecé a componer, me dí cuenta que leyendo las letras de las canciones de todos estos artistas había todo un máster en literatura. Mil formas de contar las cosas y otras mil formas de percibirlas y sentirlas.
Cuando te empapas de todo lo bueno que te gusta y lo devoras porque deseas encontrar mucho, hay que estar ciego o medio lelo para no saber apreciar el regalo tan enorme que te están ofreciendo con esas canciones.

Pasaron unos años y llegaron otras modas de contenido más light, era todo como más superficial en el mundo artístico. O al menos eso me pareció. Después del torrente musical que me atropelló, lo que llegaba a mis orejas entre mediados los 80's hasta bien entrados los 90's me resultaba insufrible, infumable. La música de la movida madrileña no iba conmigo, era un concepto que no era para mí, pero había saturación en los medios de comunicación y por supuesto en la inmensa mayoría de garitos.

De pronto un día cualquiera en una conversación cualquiera, alguien me dijo: ''conoces a Marea?''
-no, pero me gusta el nombre. de qué van?
Rock. Rock potente y el pavo que canta tiene unas letras de puta madre!


Pues sí que tienen buenas canciones, pero las letras son la guinda en cada pastel. Yo, que soy un gourmet de los de andar por casa, Marea son mis delicatessen porque lo que me dan en mi mismo idioma me resulta incomparable, de un gusto exquisito al elegir cada frase.
Hace más el que quiere que el que puede y estos chicos han podido porque han querido hacerlo y han tirao p'alante hasta con el viento de proa.

El año pasado se casó una buena amiga, Vanessa la Aretha de Pulpí y de quien presumo cada vez que puedo. Se me ocurrió proponerle tocar algo para ella durante las nupcias y accedió encantada. Me propuso una canción de...adivináis quien? jajjaja enhorabuena, la respuesta acertada es la que has pensado: Marea. La canción: ''la luna me sabe a poco''.
Vimos la tonalidad adecuada para su voz, arreglé los acordes y con la base del estribillo recitó:

''pongamos el mantel, tú quédate a mi lado
pa comernos al amanecer lo que quieran las manos.
y de postre un sol maldito que termine de volverme loco,
que ya sabes que la luna a mí siempre me sabe a poco''

Cómo no me iba a rendir si es una de las mejores cosas que he podido leer en los últimos 15 años!


''decía que tenía el corazón alicatao hasta el techo
que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos
pa llenar de porvenir los bolsillos del mandil
y colgar un recuerdo de cada azulejo''.

''y es que ná le dá más asco que aguantar como un peñasco
a que pase el invierno,
que le diga que ya nos veremos.
que ha vivido en un silbido,
orgullosa de haber sido una yegua sin freno,
desgastada de andar por el suelo''

''le dije que a la noche por los poros me salían mares,
soñando que me hablaba y me agarraba a sus cuerdas vocales.
que no hay quien pueda dormir escuchando mi latir,
que parece que está masticando cristales''

''tengo un gato en las entrañas, un tembleque en las pestañas
y muy poco tiempo
si me dice que ya nos veremos.
voy rompiendo las persianas pa dejar por mi ventana
el camino abierto
si se cansa de andar por el suelo''


Ante esto, qué puedo decir? Aplaudir y agradecer mientras me queden latidos y memoria. No hay nada más que añadir. Quizá os pueda parecer exagerado comparar a Marea con los autores que cité al inicio, pero como el arte es subjetivo, para mí están a la misma altura.

Por cierto, gracias Antonio por rescatar tus discos de Marea para mí, te llevas una mujer de las que ya no se fabrican!!



Mantengo humildes mis orejas.