lunes, 2 de junio de 2014

KAMELOT - Forever

no juzgues, ni tengas prejuicios, la música te lleva de viaje a sitios que ni te imaginas



mantén humildes tus orejas:)

Pendragon- The Voyager "live" 08

banda inglesa de rock progresivo, nacida en 1977 pero con canciones y ambientaciones muy frescas, no han bajado su calidad con los años, al contrario. tienen un directo muy asequible y ofrecen shows de alta calidad sónica y visual



me gusta mantener humildes mis orejas

Instinto de corazón

creo que es buen momento de recordar una historia que viví de cerca, algo que reforzó mi fé en el ser humano, sea cual sea su origen, cultura o principios
en los 80's tanto mi barrio como en los barrios co-lindantes y pueblos cercanos, apenas teníamos comunicación como la que tenemos actualmente la mayoría de nosotros, había una carretera nacional, mal señalada, apenas se veía la línea central y por supuesto, escasa iluminación, por lo que circular desde el ocaso se hacía peligroso, especialmente si eras peatón.
había un cortijo cercano, a unos seis kilómetros. un minifundio, pero era un pequeño paraíso. agua propia, bien resguardado de las inclemencias del tiempo, pues estaba junto a un montículo que lo protegía del calamitoso viento de levante cuando soplaba desértico, rojo, irrespirable..
allí vivía una familia humilde, trabajadora, esclava de la tierra, que aunque era generosa con ellos, no dejaba de ser tierra y como tal exigía su tributo diario.
una mañana cualquiera, el dueño del cortijo, tras cumplir con sus obligaciones paseó como siempre que podía entre las arizónicas, helechos y cañizo que él mismo se encargó de construir en la linde de sus tierras. sabía lo que quería: una tupida maraña de vegetación natural, aprovechando que la acequia pasaba justo por los límites de su terreno, así que el elemento básico que necesitaban las plantas, lo tendrían sin escasez.
era un muro natural, aislante de vientos y ruidos, aunque permitía que algún ''bichejo'' siempre pudiera ir de escursión..
el hombre, como decía, paseaba junto al cañaveral, distraído entre el canto de los pájaros y sus quehaceres, cuando vío que entre la maleza se movía algo, un gato, pensó. se acercó despacio y vió una bola de pelo de un cachorro que parecía descender de pastor alemán, quizá tres meses de vida..
Lobo creció entre la familia casi como uno más, a los ocho meses ya empezó a actuar según su instinto y se hacía oir dando ladridos, quizá de agradecimiento o tan sólo era la manifestación de su carácter. creció respetando a los miembros de la familia, pero sólo a ellos. Lobo ya era adulto y un buen día su dueño tuvo que amarrarlo, se había convertido en una fiera que defendía a dentelladas su territorio y el de sus dueños. Lobo no sufrió nunca un mal trato ni sus dueños habían actuado con violencia hacia él, pero desde hacía varios meses los vecinos no podían acercarse a saludar a la familia por que Lobo se transformaba y se convertía en un perro del infierno. asustaba a sus dueños y les causaba preocupación las reacciones del animal. ya el jefe del cuartelillo le había dicho alguna vez que ese perro le iba a traer dolores de cabeza.
por las mañanas, la cuerda que sujetaba a Lobo estaba rota, mordida y él no estaba. se escapaba por la noche y cada día era una preocupación.
compraron una cadena de cinco metros  y forjaron un anclaje en el suelo. respirarían tranquilos...

3:30 a.m. cada día, sin excusa, Alfredo se levantaba, se tomaba un brebaje que según él era leche con café de malta y después ordeñaba sus vacas. eran poco más de media docena, pero le daban para vivir tranquilo, como siempre decía.
después de esto, y aún con el sol durmiendo, llenaba las cantareras, las cargaba en la vieja motocicleta, entraba en la vieja carretera que le llevaba a las pedanías cercanas y les dejaba su ración diaria.
fué en esa carretera cuando una mañana, en el arcén pudo acertar a ver a duras penas un gran bulto inmóvil. han atropellado a alguien, voy a ayudarle, pensó y se paró.
no estaba muerto, pero parecía agonizar. inerte, casi no se apreciaba la respiración hasta que estuvo allí mismo, junto a él. sólo podía mover un poco la cabeza, pero se pudo girar un poco hasta que lo pudo ver.
los ojos de un perro moribundo son inolvidables, parece que hablan y te suplican, no entienden nada y sólo buscan caridad y que alguien les ayude
eso fué lo que le pasó al bueno de Alfredo, nuestro lechero, un hombre criado en la dureza del campo, pero que ama la naturaleza y por ende, la vida. esos ojos se le clavaron en el alma para siempre (decía que nunca se le podría olvidar esa mirada)
se quitó su chaqueta de tela recia, harta de vivir y cubrió al animal. le tapó la cara y con todo el cuidado y ternura lo apartó del arcén y lo dejó descansar detrás de una casa abandonada que había junto a la carretera. volvió rápido al lugar donde había dejado la moto con su mercancía y en un recipiente sucio que había por allí tirado, lo llenó de leche de sus vacas y se la dió a beber al animal. asunto perdido. el perro no quería beber, no abría la boca. sólo salían de ella crueles quejidos, llantos de dolor que podrían derrumbar al corazón más duro.
a la mañana siguiente, Alfredo repitió su rutina, con la diferencia que a la vuelta, paraba tras la casa abandonada y se acercó a interesarse por el perro. no tenía ni idea de lo que iba a encontrar, seguramente estaría muerto, sangraba por varios sitios y las dos patas traseras estaban visiblemente rotas. se acercó. el perro estaba allí, inmóvil, pero respiraba, estaba vivo. intentó darle de beber, pero tampoco quiso.
se esperó allí un buen rato, quizá esperando que el animal se relajara y se animara a beber, pero no fué posible. se marchó entristecido, pero no podía quedarse allí y llevarse el animal se le hacía imposible, porque no lo podía cargar y seguramente, eso le terminaría por provocar una muerte que ya tenía casi asegurada.
así estuvo Alfredo varios días, visitando al animal y sorprendiéndose de su fortaleza. le parecía increible que un ser vivo en esas circunstancias pudiera sobrevivir. tardó cuatro días en poder darle leche al animal, fué un poco, quizá ni medio vaso en comparación, pero a cada día que pasaba, Alfredo no descuidaba su visita al nuevo amigo que tenía. a la semana, ya comprobó que el perro se incorporaba con sus patas delanteras cada vez que él llegaba. las sobras de la cena anterior son un manjar para un perro con hambre
pocos días más tarde, Alfredo llegó al lugar, encontrando éste vacío. el perro no estaba.
eh! perro!! donde estás? eh, me oyes!??! no valieron gritos, ni búsquedas, el perro no estaba allí. entre triste y esperanzado, Alfredo continuó su marcha a casa. se había encariñado con él, cada día que el perro comía, él lo miraba orgulloso de contemplar la fuerza vital de aquel animal, le recordaba a alguno que había visto. o no, tambien decía que los pastores alemanes eran todos iguales...

3:30 a.m. Alfredo se levanta, ordeña sus vacas, carga la motocicleta y comienza su reparto. llega al cortijo de los cañaverales y arizónicas, coje una cantarera, abre el portón y entra en el cortijo.
los gritos de alerta le llegaron como un trueno en la tormenta: no, Alfredo, no entres, por dios, sal y cierra la puerta!! vete, vete, que te come!!! vete, Alfredo!!
había amanecido, casi se veía bien, pero Alfredo apenas pudo ver que sobre él se avalanzaba algo grande, a gran velocidad, no le dió tiempo a moverse.
Lobo había vuelto a romper la vieja cadena (que lo protejía sin él saberlo, de una muerte casi segura, a tenor de su carácter), pero su fuerza era tal, que partió y saltó el collar por los aires y varios eslabones tambien.
Lobo reconoció a ese ser vivo que lo curó desinteresadamente y todos los días cuidaba de él, le llevaba leche de sus vacas y algún bocado de cena tambien se guardó en el morral para su amigo moribundo.
Lobo dió un salto demostrando su poderío físico, de más de dos metros y derribó a Alfredo. ya en el suelo, Lobo empezó a lamer a su amigo en la cara, en las manos y por cualquier sitio que el perro acertaba a alcanzar entre ladridos y saltos de alegría. no paraba de lamer la cara de Alfredo, un hombre reservado, solitario, buena gente. quizá fué la única demostración de amor y gratitud sincera que recibió Alfredo en toda su vida

domingo, 1 de junio de 2014

el eco no perdonó su osadía

esta tarde teníamos programado el ensayo. hacía pocos días del último y las cosas estaban saliendo francamente bien, el motor estaba bien engrasado y los amplis ya empezaban a escupir sus decibelios tal y como queríamos. no se consigue un buen sonido general con un ensayo, son muchos días de ajustes de volúmenes, orientación de altavoces y nivel de energía del momento.
todo bien organizado, pero por fuerza de causa mayor, hemos tenido que posponerlo. sin forzar mucho la mente, me he ido acordando de momentos, anécdotas y situaciones que se me han ido presentando a lo largo de todos estos años de estar en diferentes formaciones musicales, ensayos y actuaciones en directo.
la más surrealista me sucedió hará unos cinco años, estaba en una formación de Soul-Rock, Rock*Gurú se llamaba y era algo muy sencillo: un batería, un bajista/corista, yo a la guitarra y Vane en la voz principal.
teníamos un repertorio basado en el Soul clásico( otis,aretha, farris..) y algunos clásicos del rock, como ''born to be wild'' o ''fortunate son'' de la Creedence
tras varios años de hacer rock duro en la formación que he citado (pero sin la compi) empezamos a calibrar la posibilidad de hacer canciones más ''asequibles'', aquellas que nos divirtieran de verdad, las que fueron culpables en su día de que quisiéramos coger un instrumento y acompañar esas canciones que nos habían acompañado casi a lo largo de toda nuestra vida.
empezamos a tocar canciones y mirar entre lo más hondo de nuestros muebles, rebuscando aquellos discos viejos, casi borrados por el uso en su día y por el olvido ahora. salió un repertorio, del que dimos buena cuenta una vez que se unió a nosotros Vanessa y lo pintó todo de black soul.
aquello sonaba muy bien, empezamos a movernos con esta ''nueva'' formación y actuábamos en sitios peculiares y pintorescos, allá por la deepest provincia y otras tierras
fué en un pueblo de estos de mucha actividad hortofrutícola, donde los buenos resultados de las cosechas propician ciertas ''excentricidades''.
nos contrataron en un bar de copas para actuar temprano, porque ''la gente se acuesta a dormir'' y allí nos plantamos a las 19'00h. aprox. previamente, en el local de ensayo, tres horas antes estábamos desmontando el equipo y cargándolo en la fragoneta, es lo que tiene no ser artista internacional, que no es llegar y tocar, te lo tienes que montar tú todo entero. y desmontar despues..
ya dentro del local y una vez descargado el equipo en el escenario, fuimos a la barra a pedir algo fresquito y mientras nos servían,  fuimos observando la ''flora y fauna'' local.
no había duda, estábamos en las ''tierras básicas'', muy básicas.
ya el camarero nos dió una pista de un valor incalculable: '' vozotro zoi loj que tocais la múzica!!''
el resto de vocabulario y expresiones locales ya os los podeis imaginar. ni el mismo quevedo hubiera sido capaz de superar tan vasta palabrería y riqueza expresiva
tras un tentempie, empezamos a tocar, dos canciones seguidas. dijimos buenas noches, nuestro nombre y continuamos con la fiesta musical, pero de pronto, algo no iba bien, había algo en el ritmo de la canción que no cuadraba, algo sonaba fuera de métrica. empecé a mirar disimuladamente a mis compañeros de fatigas buscando el origen de ese descuadre insufrible que estaba a punto de arruinar la actuación, pero no pude ver nada extraño, porque no lo había, aunque las caras de mis colegas no decían lo mismo.
tres minutos de máxima concentración después, conseguimos acabar la canción y paramos unos segundos. entonces lo pude ver bien..
era un señor rústico, de esos de la organización '' unicej '' de los de boína, hablando claro.
llevaba su pantalón de tergal, unos ''zapatos'' por decir algo que nos resulte familiar, una camisa blanca, grande, de esas de abuelo, con cuatro bolsillos muy grandes, para cuatro barras de pan, su boína(faltaría más) y su vara.
una vara de almendro, de metro y medio al menos, bien arreglada, los nudos de la madera bien disimulados, pero la portaba bien visible. creo que era la heráldica familiar.
nosotros seguimos con la actuación, convencidos y deseosos de que ese ruido molesto fuera alguna interferencia pasajera..pero no, el tac,tac volvía a hacer acto de presencia..aquello podía acabar con la paciencia de cualquiera!
ante todo, mucha calma, que decía aquél. controlé mi respiración mientras me concentraba en seguir al pie de la letra el ritmo que intentaba marcarnos desesperadamente nuestro batería. cruzamos miradas entre nosotros. recuerdo que vanessa se sonreía, ella no se apocaba por aquello.
empiezo a buscar enfrente de mí, pues me daba la impresión que el ruido venía de delante de nosotros, pero con los decibelios del escenario no lo podía identificar bien
de pronto lo ví. no estaba equivocado, justo enfrente de mí estaba el metrónomo histérico, ''the hammer of the gods''
el señor rústico que habíamos visto anteriormente, estaba allí, golpeando incesantemente su vara contra el indefenso suelo de gres. a su aire, a su ritmo, con insistencia y ensañamiento.
al acabar la canción me acerco lentamente al lugareño y lo saludo amablemente y de pronto, haciendo una buena demostración de capacidad pulmonar, suelta: '' las de manolo escobar pa cuando van a caer, eh!!''
fué una gran noche! tambien tuvimos la oportunidad de ver pasar en medio de la actuación toda una reunión familiar en torno a una niña que hacía su primera comunión. un domingo a las 24'00 de la noche!
el concierto acabó mejor de lo que esperábamos, al final no nos sacrificaron.
tiempo después, una mañana salí a dar una vuelta, entré a un bar a tomar un café y una noticia en el periódico me llamó la atención: lugareño muere por falta de oxígeno cerca de su cortijo; se desconocen las causas...
luego me informaron unos conocidos de aquella zona; parece ser que el amapolo vivía en un cortijo en las afueras (que ya es decir) de aquel pueblo y la autovía le había comprado media montaña de su terreno para hacer pasar cerca la vía, por lo que cortaron media montaña. tan apartado vivía, que no conocía el eco que aquel corte de terreno producía cada vez que él pasaba refunfuñando algo en su lengua o arreaba las cabras.
tiene que ser fantástico a la par que lamentable morir de esa manera, ''descubriendo'' el eco y queriendo decir siempre la última palabra.

AGUA#2







 Verano de 2007


El cáncer se la comió por dentro, igual que la carcoma, la desmenuzó. Le arrancó de cuajo sus veinticinco años. El maldito cáncer la consumió.

 El pensamiento me martirizaba asociándose con su recuerdo, El recuerdo de su melena dorada y de sus labios rosados, de su mirada azul...
Estaba sentado en la arena de la playa en esa misma arena donde habíamos reído tantas veces y hecho el amor por primera vez. Aquella era nuestra playa, pero ahora faltaba ella; me faltaba Elena.

El sol, una naranja gigante en llamas se hundía en el mar, pintando el horizonte con todos los tonos posibles entre el azul y el purpura.

Me levanté y me dirigí hacia la orilla. La olas me mesaron los pies. El frescor alivió por unos instantes el dolor. Siempre que podía escaparme del laboratorio venia a contemplar el atardecer pues de algún modo la sentía cerca. Sus cenizas ahora de alguna forma eran parte de aquella cala.

Avancé un poco más adentrándome en el mar calmo, hasta que el agua me alcanzó las rodillas. Metí las manos y me mojé el rostro dejando que le agua salada me impregnara y se mezclara con la sal de mis lagrimas.

Algo pasó rozándome un tobillo sacándome de mis pensamientos. Escudriñé la espuma de la resaca pero no pude ver nada. Cambie de posición dando un paso hacia la derecha. Algún pececillo, pensé.

Otro roce, esta vez fue algo más "orgánico", como si algo vivo se enredara alrededor de mi pie y luego lo soltara suavemente. Con la piel de gallina decidí salir del agua.

La tercera vez que lo sentí, la amabilidad desapareció. Una fuerza descomunal me arrastró con una violencia bestial. No pude hacer nada por evitarlo y en un santiamén me encontré debajo de las olas, siendo arrastrado mar adentro. Apenas si tuve tiempo de tomar aire. Instintivamente cerré los ojos. Pensé que iba a morir, ojalá lo hubiera hecho.

Fuera lo que fuera lo que me arrastraba lo hacia a una velocidad terrible, alguna bestia marina me iba a devorar o quizás ya lo estuviera haciendo y era la adrenalina lo que me  impedía sentir dolor. En realidad daba igual de una forma u otra, el oxigeno de mis pulmones se acababa.

El pecho quemaba, necesitaba aire imperiosamente. No podía aguantar y mi boca se abrió en lo que con toda seguridad seria su último acto reflejo. En ese mismo instante o puede que unos milisegundos antes, algo se me pegó a la cara, algo blando y pesado al tiempo. La oscuridad en la que me encontraba se hizo aún más profunda, debí perder el conocimiento...




....CONTINUARÁ






EL PLAGIADOR DE VIDAS

Vivía como ellos, comía lo mismo, vestía igual, e incluso se expresaba de la misma manera.
Pero por las noches, no dormía, horas y horas de ensayo ante el espejo.

AGUA#1

Buenas noches amigos del cajón. Esta noche les traigo un cuento del que espero disfruten ahora que se acerca el periodo estival y que probablemente muchos de ustedes disfruten de unas merecidas vacaciones junto mar. Con esa inocente intención se lo dejo aquí, buenas noches ....Ah! y denle al play





La puerta de la habitación del lujoso hotel de Estocolmo se abrió. Un hombrecillo de hombros hundidos entró arrastrando los pies, iba impecablemente vestido con un chaqué. Parecía abatido, como si llevara una carga tan pesada que estuviera a punto de aplastarlo

Las luces de la suite presidencial se iluminaron a modo de bienvenida. Miró sin ver el magnifico apartamento de 150 metros cuadrados que se abría ante él . Dejó caer el abrigo de cachemir sobre una butaca del hall. La lana resbaló sobre la seda de la tapicería y el abrigo terminó en el suelo. De su bolsillo salió un pequeño estuche y de él, una medalla dorada que cual moneda gigante, comenzó a rodar hasta que después de bailotear unos segundos cayó sobre el mármol blanco del suelo. En su cara se podía ver el relieve de un hombre barbudo junto a unas fechas en caracteres romanos y unas iniciales:
 AF. NOBEL.

El hombrecillo avanzó por la suite de la  misma forma que un autómata con las baterías apunto de agotarse; por fin, consiguió llegar al despacho. Se desplomó sobre un sillón giratorio y apoyando los codos en la mesa se tapó la cara y comenzó a llorar. Su llanto fue silencioso, amargo y profundo. Era viva imagen del fracaso.

Después de unos minutos recobró la compostura y enjugó sus lagrimas con un pañuelo que sacó de algún bolsillo. Se incorporó, fue hasta un armario de caoba con detalles de marquetería y lo abrió girando una pequeña manilla labrada en oro. Dentro junto a carpetas y archivadores estaba un portafolios de piel negra, lo tomó y se dirigió de nuevo a la mesa.

220702 Jamás olvidaría la combinación, era la fecha en que la conoció. Una lágrima solitaria y espesa se precipitó desde su ojo derecho al vacío. Sorbió los mocos y pulsó el botón que desbloqueaba la cerradura.

La jeringuilla estaba en su sitio y el vial también.

La aguja hipodérmica atravesó su piel y localizó una artería guiada por una mano experta y decidida. El contenido empujado por el émbolo se introdujo en el torrente sanguíneo, en pocos segundos sería repartido por todo su organismo.

No había tiempo que perder, tomó unos pocos folios y una estilográfica que halló en un cajoncito de la mesa de despacho y comenzó a escribir :




                                                                                       Estocolmo, 10 de Diciembre de 2032


Doctor, Profesor Víctor Alvargonzlez Tabarca.

Cuando lean estas letras ya estaré muerto.

 Lo primero que quiero decir que he tomado esta decisión de quitarme la vida libremente, por lo que nadie ha tenido ninguna implicación y/o responsabilidad . Por favor no pierdan el tiempo buscando culpables de esto. Yo y sólo yo, soy el responsable de mis actos.

El motivo de esta carta no es otro que, el poder dar la explicación que no he sido capaz de dar en vida y el de pedir perdón por el mal que he causado a la humanidad y de el cual aún no es consciente.

Ruego acepten mi sacrificio, como prueba de mi arremetimiento.
En este portafolios encontraran toda la información. Espero les sirva de ayuda, para poder enmendar mis errores, pero sobretodo para poder combatirlos y exterminarlos, antes que ellos lo hagan con nosotros

No estamos solos

El agua fue la portadora de la vida y será la portadora de la muerte

Todo comenzó hace 25 años...




...CONTINUARÁ