domingo, 15 de febrero de 2015

Azul #5




 

 





El despertador digital de la mesilla de noche señalaba las once y media, cuando decidieron irse a dormir. Antes habían estado viendo un programa de viajes en la televisión, esos que tanto gustaban a Eva. Ella siempre fantaseaba, medio en serio medio en broma, con abandonarlo todo, incluido a él (de un día para otro) y marcharse con Paula a un país lejano.

Luis no encontraba el momento de abordar el tema. Pensó en sacarlo durante la cena pero prefería que Paula no estuviera presente. Cuando la niña se fue a la cama decidió que esperaría al momento en que se fueran a acostar.
Eva con su pijama de dos piezas color vino tinta y botones blancos estaba junto a la cama de matrimonio, colocando cuidadosamente los pendientes, que acababa de quitarse en un pequeño joyero de alpaca labrada, que había sobre la cómoda. Él, sólo llevaba puestos unos bóxer de cuadritos azules, cuando entró en la habitación desde el baño, se atusaba el pelo mientras reunía fuerzas para hablar.
- Eva, cariño tengo que contarte algo, comenzó.

Su mujer escuchó el relato completo, en el que sólo omitió el episodio de la radio y el de su segunda visita a la gasolinera. No tenía claro por qué lo hizo. Pero algo en su interior le empujó a guardarlos en secreto, como algo privado y vergonzoso que no se puede confesar. Cuando terminó, Eva se le quedó mirando como si no creyera ni una sola palabra de lo que le había dicho. Luis para dar crédito a su historia saco la carta y el talón que había guardado en su mesilla. Se lo dio a leer. Ella lo hizo un par de veces, con expresión seria. Cuando terminó, miró a Luis y dijo:

- La verdad, todo esto es tan raro, que yo tampoco sé que pensar. Espero que no te hayas metido en ningún lío. Lo que más sorprende que te ofrezcan tanto dinero por tan poca cosa y sobre todo ¿por qué? ¿Por qué? Volvió a repetir hablando consigo misma y tras una pequeña pausa sentenció. Creo que deberíamos rechazarlo.
Su marido contesto alzando un tono la voz.

- Eva te juro que es tal y como te lo he contado. No sé, quizás sea una de esas cosas de favores en cadena... No lo sé. Lo único que sé es, que tenemos un cheque al portador de 3000,00€ sólo por ir a ver a un crío. Sería una tontería no cogerlo. ¿Qué puede pasar? Y continuó casi susurrando.
- Piensa en nuestra situación. Al paso que vamos ¿cuánto nos durarán los ahorros, si no encuentro trabajo? Con la ayuda por desempleo no cubrimos ni si quiera los gastos. Piensa en el colegio de Paula. Sólo con ese dinero tendríamos pagados más de 4 meses. Y volvió apostillar tomando las manos de su mujer y acariciándoselas entre las suyas. Piensa en eso...
Eva se zafó de Luis y se paseó por la habitación dando vueltas cabizbajas. Cuando completó el tercer giro a su circuito imaginario levanto la cabeza diciendo.

- Vale. Será como tú quieras iremos a ver al chico.

 Los abetos y cedros de troncos negros y copas verdes apuntalaban un cielo de borra sucia y gris que amenazaba con derrumbarse. La lluvia caía inmisericorde, martilleando, con furia esa mañana de sábado.
Al El Buen Pastor se llegaba por una pista de grava que nacía de una carretera comarcal a 120 km de la ciudad, tras atravesar un bosquecillo que lo ocultaba del resto del mundo. Estaba rodeado por unas verjas de hierro, acabadas en puntas de lanza, donde el óxido medraba. Era un edificio con planta de cruz, compuesto por dos alas y una nave central de tres alturas, en medio de una pradera de césped, verde, cuando no había calvas de barro rojizo. Los muros eran de ladrillo enfoscado en blanco, con refuerzos de granito. Los tejados de pizarra a dos aguas. De ellos sobresalían varias chimeneas que expulsaban el humo blanquecino de la calefacción. En la nave principal, se adelantaba un porche, con columnas de piedra y un portón de madera de dos hojas con tachones de metal, que recordaba al de una fortaleza. Sobre él había un cartelón con el nombre de la institución.
En la fachada se asomaban ventanas. Las del nivel inferior tenían rejas de hierro pintadas en blanco y las de demás estaban protegidas con un cerco exterior de tela metálica que recordaba a las de un gallinero. Parecían que su función era más impedir salir, que evitar entrar.
. Luis salió el primero del coche. Abrió un paraguas azul con el logo de una cadena de hoteles. Fue a resguardar a Eva y a Paula que salieron a continuación. A Eva no le parecía buena idea que les acompañara su hija, pero no tenían con quien dejarla así que no hubo otra opción. Luis cogió a la niña de la mano y los tres arrebujados bajo el paraguas azul subieron los escalones que conducían hasta el porche.

Una vez delante del portón Luis pulsó un timbre, que estaba justo al lado, empotrado en el muro bajo una tapa para protegerlo de los elementos. Pasaron unos segundos. Una mirilla se abrió y el rostro de una mujer apareció tras una celosía.

- Buenos días, en que puedo ayudarles, dijo con una voz fría y carente de interés.
- Buenos días .Contesto Luis alzándose en portavoz familiar,
- Venimos a visitar a un niño. 

La mujer replicó sorprendida, casi molesta.

- Lo siento debe haber un error en este centro no hay régimen de visitas.
Eva y su marido se miraron. Luis volvió a tomar la palabra mientras sacaba del bolsillo interior del abrigo la documentación.
- Perdone que insista; pero antes de marcharnos, nos gustaría que viera esto .Dijo acercando el documento a la mirilla, para que pudiera leerlo.
Tras unos instantes la mirilla se cerró y se oyó el ruido de unas llaves. El portón se abrió con un lamento de bisagras.

La mujer que salió a recibirlos aparentaba unos 60. En la cara las líneas de expresión, hacía varios años que habían pasado a la categoría de arrugas. Los ojos grandes y perfilados de negro igual que sus pestañas, cargadas de mascara acentuaban aún más sus ojos oscuros. El pelo cano, sin teñir, caía sobre sus hombros como una cascada de plata sin bruñir. No era una belleza; pero tuvo que romper algún corazón en su juventud. Llevaba unos pantalones grises de pinzas y un jersey de lana negro, sobre el que sobresalían los cuellos de una camisa blanca. Los zapatos también negros, de dos dedos de tacón le daban una talla media, que no tenía.

Los invitó a entrar y se disculpó.
- Perdónenme pero tienen que comprender que esto es del todo excepcional. Por favor si tienen la bondad de esperar unos minutos, comentó señalando una habitación que se habría a la derecha del hall de entrada. Los tres entraron en la sala.
Era poco más que dos sofás de polipiel, marrón algo ajados y una mesita de cristal y cuerpo de metal dorado, que ocupaba el vértice del ángulo formado por los dos divanes, no había ventanas.
Se sentaron Paula junto a Eva, en un sofá y Luis solo, en el otro .Cuando estuvo segura de que la mujer había desaparecido Eva miró a su marido y habló.

- A mí este sitio me pone los pelos de punta. Y ¿qué era eso?, de que esto es... ¿cómo dijo?; excepcional. Dios mío en que lío nos estaremos metiendo.
Pasaron unos diez minutos, cuando el ruido de los tacones, sobre el suelo de terrazo, anunció la vuelta de la mujer. No volvía sola. La acompañaba un hombre. Luis y Eva se levantaron al verlos entrar. 

- Les presento al Doctor Orgaz. Comentó la mujer. El doctor era hombre bajo, de unos 50 años, completamente calvo, de cara rolliza y gafas de montura redonda, que le daba un aire bonachón .Llevaba una bata blanca desabrochada, que dejaba ver, una camisa a cuadros marrones y verdes y unos pantalones de pana beige. Es el director de este centro. Informó.
-Buenos días, dijo mientras le tendía la mano. Me ha comentado Livia que venían a ver a un niño y que traían un permiso "especial", ¿verdad?
- Sí, creo que se llama Set. Dijo Luis, ofreciéndole la documentación, después de estrecharle la mano y presentarse él y al resto de su familia.
-Ya veo. Contestó el doctor a la misma vez que examinaba los papeles. Bueno, pues vamos allá. Livia por favor lleve a Set a mi despacho.
- Si tienen la amabilidad de acompañarme. Dijo a los visitantes instándoles a seguirlo.

Livia desapareció con el golpeteo de sus zapatos de tacón tras de si.
Le siguieron por un laberinto de pasillos pintados de blanco y zócalos alicatados en el mismo color, que regularmente se veían flanqueados por puertas sin rótulos, que informaran de la utilidad de la habitación a la que se abran.
Eva caminaba, cogiendo de la mano a Paula, un paso por de detrás de su marido, que encabezaba la marcha junto al doctor. No dejaba de dar vueltas a la cabeza. ¿Un doctor, director de un Orfanato? y este silencio, en un lugar que se supone que debe estar lleno de niños. No le quedaba ninguna duda. Este lugar, no era una casa de acogida; era algún tipo de hospital. Ese solo pensamiento le hizo ponerse aún de peor humor, del que ya estaba. Venían a ver a un niño enfermo Dios sabe de qué y Paula se paseaba por un hospital. Cada paso que daba, se reafirmaba más en su opinión primera. No tenían que haber venido.
 Continuará...
 AZUL #4 

sábado, 14 de febrero de 2015

Me miró y todo cambió. Fué su luz, fué su amor.

Tendría unos nueve añitos cuando empecé a sentir mariposas estomacales. Era una sensación extraña, casi conocida, aunque diferente a las del cariño que sentía hacia mis padres o hermanos. A ellos sabía que los quería y los necesitaba para todo, pero esta sensación de ir en una montaña rusa, me desbordaba, no sabía cómo encauzar ese torrente de sensaciones y sentimientos que me habían atropellado esa tarde en la escuela, cuando la morenita de pelo corto me miró y me sonrió.

Estaba sentada una fila por delante de mí y recuerdo que se volvió con esa sonrisa inocente que dejaba ver en primer plano todos los dientes que tenía. Y todos los que no.
Me rozó la mano suavemente y con brevedad y después se volvió a sentar correctamente como si nada hubiera pasado, aunque yo creo que se dió cuenta hasta Ghandi.

Tambien recuerdo que desde ese momento hasta bien pasados unos meses, yo no era yo. Me había poseído una de las cabras de mi vecino Ramón, estoy convencido, porque aquello no era normal, no se podían hacer tantas gilipolleces sólo porque ella estaba delante y cuando no estaba, pensaba en todas las que podría hacer, pero siempre había cerca alguien (como por ejemplo, mi amada hermana mayor. un beso, guapa, que sé nos lees) que se encargaba de hacerme olvidar sin contemplaciones las más absurdas pero inocentes (o no tanto) ideas que se me iban ocurriendo, como cazar una lagartija y dársela dentro de un sobre con su nombre escrito. El de la lagartija no, el de ella.


Épocas de una vida que guardo con cariño e ilusión, porque sé que no volverán a repetirse nunca más en la historia del universo, historias y sentimientos únicos, especiales, llenos de magia e inocencia, igual que los has tenido tú y cualquier ser humano que esté o haya estado aquí, en el mundo de los vivos.

Pero el tiempo pasa, pasan los días, los meses, los años y creces y avanzas en la vida e inevitablemente el sentimiento que experimentaste aquélla vez un buen día se vuelve a presentar ante tí y aún haciendo toda la oposición a ello con todas tus fuerzas,caes rendido ante la luz, el brillo del sol, te sientes flotar, el mundo se para y de pronto, te sientes eterno, indestructible, parece que tus sentidos duplican su efectividad, eres una maravilla de la naturaleza y tu única ambición es estar con esa persona, hacerla reir, verla feliz!

''luce el sol en todas las esquinas
y en mi alma nace una ilusión.
es el despertar de un nuevo día
y en un sueño encontré la razón:

me miraste y entraste
en mi corazón
y en tus ojos, por fín!
descubrí el amor''

                                           KHAYR

Dicen que el amor todo lo puede, todo lo arregla, todo lo cura y es todo locura, pero es una locura esto del amor.



 Tambien me enamoré de la música. Ella es la ''culpable'' de muchas decisiones firmes que he tenido que tomar en mi vida, me acompaña desde que apenas andaba hasta el día de hoy, cada día, incansable, sorprendente, provocadora de mil y una sensaciones indescriptibles para mi alma, siempre con un vestido nuevo, siempre con un nuevo peinado, un nuevo brillo en su rostro, siempre dispuesta a darme lo mejor que tiene a cada momento que pasa, a cada vez que respiro y yo la miro y la siento y no me niego y me entrego.



Qué sentido tendría la vida sin amor? Seguramente no hubiéramos bajado de los árboles, ni se hubiera construido el Taj Mahal ni se hubieran fabricado las más bellas ropas ni tejido telares de seda ni se hubiera podido inmortalizar la belleza en forma de pinturas o fotografías. Seríamos una especie salvaje, primitiva, oscura.
No se hubieran podido escribir los versos más hermosos para tí aquél día ni hubieras sentido la necesidad de ir ahorrando con mucho sacrificio mes tras mes, renunciando a muchas cosas necesarias para tí, a cambio de hacerle ese regalo que sabes que tanta ilusión le va a hacer.

Lo que sea, por verte sonreir...


''quiero verte al fín
y poder sentir,
quiero tenerte cerca.
poder descubrir
que estás junto a mí,
quiero estar siempre cerca,
cerca de tí...''

                                                KHAYR


Confesaría muchas cosas, que sin tí no soy nada, como dice esa canción.
Que contigo soy mejor, lo digo yo, lo sabes tú.

Que te espero, que me esperas, que te quiero, que me sueñas, que te amo, que me anhelas, que te busco, que me encuentras, en el cielo y en la tierra se amontonan en tu puerta.
Todos callan, todos miran, a ver si sale la estrella, a ver a donde camina, a ver si nos ilumina, a ver si es tan guapa de cerca.


Eso es para mí el amor, un río de sensaciones, de emociones y de vida por vivir y por compartir, una vía directa a la eternidad, al sueño eterno..


Soy un roquero irrecuperable, lo sé. Pero soy yo y así va a seguir siendo hasta el día del sueño eterno.
Hoy catorce de Febrero es el día indicado para este tipo de cosas, pero el verdadero amor no entiende de fechas, ni de actividades comerciales impuestas.

El amor sólo sabe de amor.

viernes, 13 de febrero de 2015

NIGHTWISH - Èlan (OFFICIAL VIDEO)



  Parecía que no iba a llegar nunca, pero todo tiene una fecha y el reloj es implacable..

Por fín está aquí lo nuevo de Nightwish Élan es el single de adelanto del nuevo trabajo de la banda finlandesa de Metal Sinfónico.

Un tema sencillo, directo, sin complicaciones rítmicas ni complejos desarrollos instrumentales (tal y como nos tienen acostumbrados por otra parte)



La presentación del single viene muy bien equipada, contiene la cancion, una cara ''b'' Sagan, la versión instrumental de Élan y un radio edit.



Es el primer trabajo oficial publicado donde canta la última incorporación a la banda: Floor Jansen (ex After Forever y Revamp) sustituyendo desde el 2012 a la anterior cantante, Anette Olzon y en la batería está Hahko, que sustituye temporalmente a Jukka, aquejado de un cuadro de insomnio severo, por lo que estará fuera de los escenarios alrededor de un año.



Tambien se va notando cada vez más la mano de Troy Donockley con sus arreglos de flauta, gaitas, etc. que le da ese aire celta tan distinguido.



El disco saldrá a la venta el mes que viene y tendrá una duración aproximada de 80 min.























miércoles, 11 de febrero de 2015

LA CASA #16










La boca/puerta seguía cerrada, había metido la llave y la había girado pero el cerrojo aún se empeñaba en no dejarlo pasar. Golpeó con el puño, sintió dolor en la mano y en la cabeza que retumbó. La madera maciza recibió el impacto en silencio y sin inmutarse. No había timbre.

- ¡Laura, ábreme! ¡¿Va todo bien?!
En los oídos su propia voz le sonó ridícula y débil a pesar del silencio nocturno. Laura no lo oiría.

Otra aguja de dolor se clavó en el acerico/muñeco de vudú en que se había convertido. La oscuridad de la noche repentinamente tornó en azul, un azul lacerante que le quemaba. Se protegió los ojos con las palmas de las manos intentando protegerlos de ese resplandor eléctrico. En nada o en muy poco le alivió, pues aquella luz no provenía del exterior si no del interior de su propia testa. Fue como una ola, cuya resaca le dejó manchas negras en el campo visual y un pulso doloroso, soportable, en la base del cráneo que igual que una boya meteorológica advierte que el temporal no había acabado, que más adentro, en el corazón azul del océano la tormenta se rearmaba.

Tenía que entrar en la casa, tenía que encontrar alguna manera de hacerlo, la pura frustración le hizo embestir con el hombro al portón. Notó como algo crujió dentro de él. Así no lo conseguiría.

Rodeó la casa escudriñando, buscando alguna forma de trepar hasta una ventana de la segunda planta. Tonterías, era imposible para él, no era ningún atleta, ni incluso aunque le arrojaran una cuerda podría conseguirlo, sólo miraba hacia arriba y andaba, rondando  alrededor de la casona, que se bahía convertido en el brocal de un pozo en el que él estaba atrapado sin remedio.

Pero tenía que entrar, allí dentro estaba su familia y tenía que sacarla. Algo pasaba, lo presentía. Era algo más que una corazonada,  algo más que el recuerdo de dolor de una cicatriz cuando cambia el tiempo. Era ese algo que lo hacía raro y diferente, ese algo que tanto se habían esforzado, primero su madre y después él en ocultar. Era su don que ahora se expresaba con la claridad de la desesperación, que luchaba por ser reconocido, como el catatónico que araña la tapa del ataúd para convencer al mundo de que estaba allí y de que estaba vivo y que ahora le gritaba desde dentro de sus entrañas: ¡Corre, sálvalos!

El garaje, ¡las herramientas!...La idea era un cuchillo caliente abriéndose camino entre su masa encefálica de mantequilla. Seguro que allí encontraba algo que le permitiría abrir la boca a aquella casa. Pensó en un mazo o algo que pudiera utilizar como ariete pero lo más parecido que halló fue un hacha. Bien, golpearía la puerta con el contrafilo hasta arrancar el cerrojo y si no, al menos Laura oiría los golpes.

El peso del hacha le reconfortó y por unos instantes todos los dolores desaparecieron. Comenzó a andar de nuevo en dirección al portón. La suelas de goma de sus zapatos de deporte manchados de vomito aplastaron la grava del suelo con seguridad. Levantó la cabeza y miró directamente a la boca/puerta sonriendo, había llegado el dentista.

Continuará...


 LA CASA#1 


martes, 3 de febrero de 2015

J.L.Turner o cómo sobrevivir a dos genios.

Recuerdo siendo adolescente y sólo tenía conocimiento para estar todo el día haciendo la cabra y estaba desbordante de energía, que la música Rock ya había entrado en mi vida para quedarse y había entrado en mí como una ola que rompe contra el muelle del puerto y amenaza con invadir la ciudad.
Lo que sonaba casi a diario en mi reproductor eran Zeppelin, Purple, Kiss, Rainbow, AC/DC...

Sonaban las guitarras como un trueno lanzado a los mortales por el dios Thor, bramaban!!
El despues conocido como ''air guitar'' ya estaba más que inventado y habían subido las ventas de collarines cervicales en las farmacias..

Todo el mundo que conocía estaba poseído por imberbes como yo alucinando con las diabluras de guitarristas como R. Blackmore, J. Page, A. Young, etc. No había otra cosa en la vida, que poner los discos a todo volúmen e imitar con una escoba los solos de nuestros ídolos guitarrísticos hasta caer agotados o hasta el momento que se abría de pronto la puerta de la habitación y entraban los Geos, digo tu madre , padre, hermano, de manera furibunda! Y ponías los pies en el suelo. De golpe.

Pero ya pasado un tiempo y bajada la fiebre, me empecé a dar cuenta que había otros elementos más que importantes en lo que escuchaba con asiduidad.

Yo, que había abierto los ojos al mundo a ritmo de Soul, género donde tiene absoluta prioridad la voz y estaba harto y extasiado de oir y disfrutar esas voces que tantas sensaciones habían despertado en mi corazón, em pecé a prestar atención a las voces de todos estos grupos de Rock y con los años, me fuí enganchando a voces nuevas como las de R. Plant, Dio, J. Lawton y la de un artista al que quiero realzar hoy: Joe Lynn Turner.

Quienes me conocen en los últimos veinte años, saben que desde que me dedico a tocar en bandas o componer para grupos o solistas, prefiero tener en mis filas una buena voz antes que un buen instrumentista, algo que me ha generado no pocas muestras de desacuerdo, discusiones y algún que otro aborto de proyecto musical muy interesante, pero que carecía de una buena voz.

La voz es algo único, como las personas. Somos irrepetibles cada uno de nosotros por siglos que pasen y miles de millones de seres humanos que haya en la Tierra.
Y con las voces pasa igual, no hay dos exactamente iguales. Siempre podrá imitar una voz a otra, pero será sólo eso: imitar. Lo original es irrepetible y en la voz humana pasa lo mismo. Esto es lo que pienso porque esto es lo que llevo sintiendo toda mi vida, sin restar el mínimo reconocimiento a tantos miles de virtuosos de un instrumento nusical, pero la voz es la herramienta más antigua, algo que nos diferencia de otros seres vivos.

Joe nació el dos de Agosto de 1951 en New Jersey y se inició en el mundo musical en 1977 tocando la guitarra y cantando en el grupo Fandango con los que grabó cuatro discos hasta 1980


En ese año, 1980, Blackmore, guitarrista de Deep Purple ya había abandonado su banda para ser el líder absoluto de Rainbow, con los que publicó varios discos con el tristemente fallecido hace pocos años Ronnie James Dio y buscaba esta vez una voz menos neo-clásica, más ''comercial''. Rainbow reinaban en Europa en sa fecha con su música épico-medieval, pero no terminaban de ser entendidos ni apreciados en EE.UU. y el ególatra de Blackmore quería ser reconocido allí como anteriormente lo era con Deep Purple.

Una vez descubierta a la joven promesa (algo que hay que agradecerle siempre a Ritchie) y contratada, se pusieron a componer el próximo disco que iban a lanzar: Difficult to cure.
Después de este, vinieron dos más: Straight between the eyes y Bent out of shape, pero quiero destacar el primero, por el impacto comercial que supuso.

Canciones como I surrender, can't happen here o Freedom Fighter bordaron un disco redondo no sólo en su formato, tambien en su presentación, carpeta y contenido. Ritchie Blackmore está sencillamente fantástico en su labor de guitarrista, sin renunciar en ningún momento a ése estilo neo-clásico que le hizo famoso mundialmente con Purple, pero las canciones del disco no hubieran valido para nada si en vez de cantar Joe hubiera cantado cualquier otro. Eran canciones que le venían commo un guante de seda a su cristalina voz.
Atrás iban quedando esos discos de metraje kilométrico, temas de quince minutos y desarrollos musicales interminables, pero no por ello carentes de magia y de muestras incesantes de virtuosismo.

Llegaban otros tiempos e imperaba la necesidad de adaptarse a ellos creando canciones más cortas, directas, pero Blackmore no estaba dispuesto a perder ese ''toque'' que le hizo famoso y consiguió dotar a las nuevas canciones de un extra de calidad, aportando a las líneas vocales su respuesta y contrapunto en forma de arreglos guitarreros, algo en lo que debió tener cuidado para no resultar cargante y no sin alguna que otra presión de la discográfica consiguieron que el disco fuera equilibrado tanto en dar a la voz toda la presencia necesaria como al resto de instrumntos, consiguiendo un resultado final fantástico.


Esta canción sirve de muestra del contenido del disco: melodías muy bien hechas, arreglos muy oportunos, algún cambio tonal muy bien adaptado, los solos de guitarra bien construidos, ''cantables'', una base rítmica fiable y compacta, unos teclados de presencia intermitente y preciosistas y unos coros al alcance de muy pocos en este género. Si la melodía está bien construida, los coros suelen ser maravillosos y eso lo consiguió Joe.
Todas las canciones del disco tienen la misma calidad vocal y los mismos coros bien acertados. El disco supura calidaad por donde lo pinches, son los nuevos Rainbow, más directos, más comerciales, pero los egos mal encauzados provocan estragos.

El carácter huraño, dictatorial de Blackmore y su infinito ego, le llevaba en directo a eclipsar a Joe, pisando constantemente en directo a Joe, el cual se limitó al final de su estancia en la banda a hacer su trabajo y dejar al loco explayarse con su guitarra hasta 1984 en que Ritchie disuelve la banda para volver con sus Purple.

Más tarde, en 1988, un sueco que había irrumpido en el mundo de la guitarra heavy virtuosa llamado Yngwie Malmsteen (al que muchos tachaban injustamente de comparar con Blackmore por tener la misma escuela) lo fichó para su álbum Odissey.

Otro ''loco'' de la guitarra neo-clásica, ególatra hasta el punto de dejar a Blackmore a un segundo nivel, pero con una velocidad endiablada, un Paganini de las seis cuerdas en el siglo XX



Aquí podemos apreciar que la voz de Joe ha sufrido un proceso, ha madurado con los años, pero sin perder un ápice de feeling. En este disco hay más virtuosismo que en andanzas anteriores, se aprecia la llegada del ''doble bombo'' para acentuar más la velocidad y el énfasis de la música.
Nuevo proyecto que devuelve a Joe al panorama musical y recobra la popularidad de nuevo a nivel internacional. Yngwie ya era reconocido mundialmente por su destreza y le costó poco volver a ser parte del foco de atención en los escenarios junto con el furibundo guitarrista.

Y volvió a ocurrir de nuevo. Yngwie en directo arrasa, quiere ser el foco de atención, sabe que todo el mundo quiere ver cómo puede mover los dedos a esa velocidad demoniaca y no se cansaba de interrumpir las melodías de Joe haciendo arreglos interminables sobre la melodía, eclipsando constantemente el buen hacer del cantante.


El resultado final es espectacular: una banda de musicazos tocando a todo poder y un sonido casi impecable, pero las luchas de egos eran inacabables y todo volvió a terminar para el bueno de Joe, que contemplaba impotente cómo su actividad iba quedando relegada día tras día a un segundo plano.
Estar en nómina tiene estos inconvenientes, que la letra pequeña se escribe sobre la marcha...

En 1990 fué reclutado de nuevo por Blackmore para cantar en Deep Purple en el disco Slaves & Masters, con la consiguiente gira de promoción, hasta que un tiempo despues Ian Gillan, cantante original de la banda decidió volver y Joe se dedicó, entonces sí a ocuparse en su carrera en solitario, publicando sus canciones hasta el día de hoy.

No se ha apartado nunca del rock, pero sus discos tienen pinceladas de otros estilos, incursiones en el pop, baladas comerciales y un sonido bien orientado al A.O.R. tan importante en las emisoras de radio americanas.


De la mano de Michael Bolton entró en el mundo de los jingles para las emisoras de radio, cuñas publicitarias y cualquier tipo de marketing que necesitara una voz peculiar, melódica y bien entrenada.
Es un tipo conocido en los estudios de grabación y muy cotizado como sesionista profesional.
Su voz ha sido usada en publicidad de grandes marcas como Gatorade, Budweiser o Domino's Pizza y ha coéscrito canciones con Cher o Roy Thomas(Queen, The Carrs, etc)

Los buenos  nunca dejan de serlo.

Esto es tan sólo una muestra más del por qué digo siempre que prefiero tener en mi banda un buen cantante antes que cualquier otro músico por bueno que sea. Un instrumentista bueno, es reconocible en los primeros compases de una canción, pero una buena voz te puede llegar donde una nota de otro instrumento quizá no lo consiga.

A raíz de todos esos guitarristas que surgieron en los ochenta y tocaban constatemente garrapateas, miles de notas por minuto y que a algunos les llamaban pajilleros del mástil, en cierta ocasión le preguntaron a Carlos Santana qué opinaba sobre estos músicos que tocaban siempre tan rápido, a lo que respondió reflexivamente: ''esas notas tan rápidas son como balas...que no atraviesan el papel''.

Y así fué la historia a grandes pinceladas de Joe Lynn Turner, un cantante que sobrevivió a dos monstruos de la guitarra y vivió para cantarlo.
Y muy bien, por cierto!



Mantengo humildes mis orejas.