sábado, 8 de noviembre de 2014

LA CASA#12








La sensación térmica en la espesura del bosque era varios  grados más fría. La noche se pegaba a todo como una película negra que apenas si dejaba ver donde pisaba. La luz de la luna estaba tamizada por una inmensidad de agujas de coníferas.
 El hombre avanzaba torpemente por entre los cedros, pinos y abetos como en un eslalon ralentizado. Mientras fintaba troncos negros, el fresco olor a pino luchaba con el del limón podrido en las fosas nasales requemadas de Carlos. Sin embargo la verdadera lucha se llevaba a cabo no muy lejos, en otra parte de su cabeza.

El miedo se había subido a horcajadas sobre sus hombros y le susurraba cosas. Cosas horribles que se negaba a creer. ¡No y no! Él no podía haber perdido el juicio. No podía ser tan simple como eso, era imposible. Algo no cuadraba allí, algo no había cuadrado desde el principio, desde que vio aquella maldita casa en la pantalla del ordenador, en su propia casa.
 El tenía una especial sensibilidad  para aquellas cosas. Sí, no podía negarlo y lo supo desde el principio, aquello no era buena idea y por alguna razón no deberían haber venido. Pero como siempre pasaba no pudo demostrarlo simplemente  fue otra pega más, una más de sus rarezas. Aquellas rarezas, como las llamaba Laura le habían acompañado  desde bien joven y desde esa tierna edad, aprendió a llevarlas en silencio por miedo a convertirte en un bicho raro oficial. Pero el silencio no hace que desaparezcan, te siguen durante toda la vida, como algo tuyo, algo que llevas oculto igual que esa extraña marca en la piel de la que no te sientes orgulloso, porque sabes te hace ser “diferente”.

Esas sensaciones eran pequeñas coincidencias,  premoniciones que aparentemente no alteraban el curso de la vida y que rara vez le suponían ventaja alguna. Como saber que el teléfono iba a sonar unos segundos antes que lo hiciera, o presentir acontecimientos, muertes, accidentes de personas a las que no conocía, hasta que por alguna razón la noticia llegaba hasta él y entonces ese presentimiento cobraba sentido, o simplemente “pensaba” en nombres de personas con las que hacía años que no hablaba o lugares a los que  nunca había ido, para que por caprichos del destino acabara viendo o visitándolos en pocas fechas. Otras eran simplemente, eso sensaciones, que te hacían no tomar un autobús para esperar al siguiente o elegir un asiento en vez de otro estando todos vacios. Lo cierto y verdad, es que llegaban como flashes, como fogonazos que se colaban en su mente; lo hacían de forma inesperada, la mayoría de las veces sin estar dentro de un contexto que pudieran disfrázalos de deducción, simplemente se metían en su cabeza como una idea repentina y luego desaparecían. La única explicación que se le ocurría, era suponer algo como que los pensamientos fueran parecidos a unos hilos telefónicos que nos interconectaran con otras personas o cosas, y que cuando pensamos en alguien o en algo, de algún modo, que no llegaba a comprender, unos de esos hilos de pensamiento erraran en su objetivo siendo como llamadas de teléfonos que se cruzaran momentáneamente con él. Pudiendo de esa forma “ver” su mensaje.
Pocas personas sabían de su existencia.  Quizás fuera una estupidez,  pero de alguna manera pensaba que esa capacidad, esa sensibilidad  siempre le había protegido a él y a los suyos. Era lo mismo que cuando llevas herramientas en el coche que no sabes muy bien como utilizar, pero que te niegas a sacar pensando que algún día te podrían sacar de un aprieto y esta vez no lo había seguido; había dado la espalada a su intuición y aquella casa o lo que fuera estaba jugando con él, con ellos. 

Algo se estaba cociendo, algo negro, algo que jugaba con su mente. Algo peligroso. Él era el único capaz de percibirlo, él era el único capaz de detenerlo. Por eso él era el primer enemigo a batir.
- ¿Estás seguro?, estás seguro de qué es eso…No será que esa esquizofrenia latente que siempre has tenido y que nunca se diagnosticó, ahora se está expresando. Sí ahora…ahora que temes perder a Laura , y que tu mente enferma está creando un escenario donde eres un héroe salvador ..estás seguro? De qué lo que te pasa, es que tan sólo estás loco, loco como una cabra jajajaja..
La voz sonó alta y clara dentro de su cabeza. No era su voz, era la voz de un anciano cruel que arrastraba las palabras, casi escupiéndolas al pronunciarlas. Era la voz del miedo. El corazón de Carlos se detuvo por un momento, su sangre dejó de circular. El diafragma se contrajo y como si sus pulmones fueran la caldera de un volcán a punto de explotar un magma hirviente ascendió. Entonces gritó. Gritó como jamás lo había hecho, los músculos del cuello se tensaron, su boca se abrió y sus ojos se desorbitaron pero en vez de vomitar el miedo y el contenido de su estomago como hacía unos minutos, expulsó un magma ardiente y sónico preñado de ira…
- ¡¡¡Cállate!!! No tengo miedo. NOOOOO ESTOY LOCOOOO!. 

Continuará..

LA CASA #11 
LA CASA #1 

martes, 4 de noviembre de 2014

Trinidad, arte y ensayo. Nada es casualidad.

La Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo.
El número 3 es perfecto.
Hay blogs que nacen de un Tridente inquieto, dementes hambrientos, palabras expuestas, motivos inciertos, uniones grotescas y aciertos honestos.

Según la simbología, el número 3 es auto-expresivo en muchas vertientes y con capacidad comunicativa. Es el signo de la expresión artística, sociabilidad, simpatía y espíritu derrochador.


Símbolo de la comunicación, la interacción y la neutralidad. Incansable optimismo, felicidad y del disfrute de la vida.

 A veces está asociado a la inspiración y a la inteligencia imaginativa con capacidades especiales. Son también personas con sentido del humor, y capaces de identificar y generar las ideas más importantes que pueden llegar a ser claves en las esferas del pensamiento.

El 14 de Marzo, 3-14 según el formato de fecha americano, se celebra el día del número Pí, 3'1416.. y tiene un idioma propio, el Pilish.
Tambien tiene un significado especial, ya que es el día que nació Albert Einstein.

Se sabe que ya los antiguos babilonios tenían conocimiento de la existencia de Pi hace unos 4000 años. Existe una tableta de arcilla de origen babilónico que data de entre los años 1900 y 1680 a.C., en la cual se hace mención del número, aunque se lo calcula no con la cifra de 3,14, sino como 3,125.

Todo tiene un ''por qué'', nada es casualidad...

Para Platón, el 3 era la imagen del Ser Supremo en sus 3 personalidades: la Material, la Espiritual, la Intelectual.
Para Aristóteles, determina la Unidad del Hombre y en su filosofía el 3 contiene en sí al Principio, al Medio y al Fin.
Para Pitágoras, la ciencia de los números tenía como base de operaciones al número 3, considerada como "cifra de virtud secreta digna de admiración y de estudio". El 3 es el número de "la constitución del Universo".
Los discípulos de Pitágoras debían conocer 3 lenguas sagradas: el Sánscrito, el Hebreo, el Egipcio, y 3 Ciencias Ocultas: la Cábala, la Magia, el Hermetismo.
Para Virgilio, el 3 representó la perfecta armonía exclamando "Omne Trinum Perfectum", que significa "todo número 3 es perfecto".


Dentro de la Filosofía oculta o metafísica, existen 3 mundos: el Elemental, el Celeste y el Intelectual. Y el hombre se encuentra dotado de 3 potencias intelectuales: la Memoria, el Entendimiento y la Voluntad. Y posee 3 factores esenciales de Vida: el Cuerpo, el Alma y el Espíritu
.
La Naturaleza fecunda se sostiene en 3 elementos: el Agua, la Atmósfera y la Luz solar.
La descomposición de la luz a través del prisma exhibe los 3 colores primarios: el Amarillo, el Azul y el Rojo
Existen 3 tipos de cuerpos en el espacio: Geométricos, Amorfos, Indefinidos.
Se conocen 3 cuerpos con aristas: el Cubo, el Prisma, la Pirámide.
En las Bellas Artes se presentan 3 clases de estudio: la Pintura, la Escultura y la Arquitectura.

La leyenda del Arca de Noé establece que fue construida en 3 pisos, para alojar 3 parejas de cada especie viviente, y durante su permanencia sobre las aguas se arrojaba al aire 3 palomas cada 3 horas, hasta obtener la respuesta esperada.

Para Druidas, Esenios, Asirios, Caldeos, Egipcios, Griegos, Romanos, Judíos, Mitras, India, China, el 3 tenía profundo misticismo entre sus prácticas sagradas. Era 3 veces Reverenciado, Venerado y Consagrado en los misterios mitológicos.

Las Trinidades Egipcias fueron: Isis, Osiris y Horus. De los Hindú fueron: Brahma, Vishnu y Shiva. De los Godos fueron: Wottam, Freya y Thor. De los Escandinavos fueron: Odin, Vile y Ve. De los Caldeos fueron: Anu, Nuah y Bel. De los Aztecas fueron: Huitzilopoxtli, Tlaloc y Texcaltipoca. De los Católicos Cristianos: el Limbo, el Purgatorio y el Infierno.

Los artífices Romanos establecieron el axioma "Trinum Faciunt Collegium", que significa "3 hacen un colegio".

En la Edad Media el número 3 era el signo favorito atribuido al Ser Supremo.

Son 3 las dimensiones del lenguaje de los signos: Sintáctica, Semántica, Pragmática. En este sentido, constituyen las 3 aristas del análisis Semiótico.

Los Caballeros Templarios tenían gran veneración por el Número 3. Eran 3 las preguntas de iniciación al Aspirante. Tres eran las demandas, 3 eran las peticiones para obtener el Pan, el Agua y la Sal. Eran 3 los votos de obediencia, hacían 3 grandes ayunos, no poseían más de 3 caballos y en combate no huían si los enemigos eran solamente 3.






Inconscientemente, nuestro blog nació en unión de tres calaveras, Realmente, hay para desarrollar una tesis con la nomenclatura y simbología numerística de este nnúmero, pero me voy a quedar en el apartado musical, que es el que mejor domino.

El nacimiento del Rock dió como resultado una explosión de bandas y artistas, pero el mejor exponente de este estilo es la formación básica compuesta por Batería, Bajo y Guitarra, la santísima trinidad de la música. En estas formaciones solía cantar uno de los tres instrumentistas, dos de ellos o los tres.


ZZ Top, tejanos, trío, boogie southern rock.

Muchas de estas bandas se dedicaban a tocar como soporte de artistas en solitario, como Tom Jones o Chris Farlowe, sobre todo en sus inicios, cuando las grabaciones en los 60's eran sencillas y se buscaba la efectividad de una canción por encima del lucimiento personal de los miembros de la banda. Las compañías dieron con el filón de los hit-singles y facturaban sencillos de tres minutos con estribillos fáciles y repetitivos.

Ya bien entrados los 70's y con unas posibilidades tecnológicas más avanzadas, surgieron los primeros tríos de Hard, como el de mi admirado guitarrista Rick Emmet, profundo enamorado del maestro Andrés Segovia.
Venían de Canadá y se llamaban TRIUMPH


Magic power!! Esta canción es quizá una de las que más me reconfortan junto a ''killing time'' del álbum ''Thunder seven''.

Y para terminar esta perorrata acerca de lo que significa el número 3 quiero dejaros con una banda, un trío, cómo no! quizá la más importante por su relevancia histórica y su legado, siguen en activo y son culpables del nacimiento de bandas posteriores como Dream Theater.

Me estoy refiriendo sin duda a los grandes RUSH


Esta canción es un himno y en esta canción han tenido la deferencia de grabarla en directo con unos chicos especiales.
Lo que no consiga la música...

Esto es lo que ha salido del Cajón de la Calavera Sinfónica, pero recordad: el 3 es un número
especial,
mágico
y artístico






Sigo mi camino y mientras lo disfruto, mantengo humildes las orejas:)








 

domingo, 2 de noviembre de 2014

LA DAGA

Noches largas, noches pensando
y a un lado la daga esperando
a tu alma tentando.
Terminar antes de enloquecer ....

Te hundes en vino,
buceas en los recuerdos
solo te encuentras
sólo dolor, y odio.

Allí sigue la daga
fría y dura
como una llave
que abre la carne.

Días largos , días vagando.
Penas en vida.
como el muerto que no se pudre
que escucha
minuto a minuto
como la polilla roe la madera
como la lombriz come tierra.

Preguntas a las estrellas
y no te contestan
Preguntas a la Luna 
pero no te contesta.
Una reapuesta que te burla
y se esconde.

Alargas la mano
y allí sigue estando
fría y dura, esperando.

Preguntas a ángeles y a demonios
a santos y a brujas
Unos oran, maldicen otros
pero nadie nada dice.

Buscas y rebuscas
levantas piedras
sólo tierra
gusanos que se retuercen
entre tus dedos

Lloras y te desesperas
ella allí espera
fría y callada
dura y afilada

Abres los ojos 
y ahí está
la respuesta
ya la tienes, la la sientes
Su sabor dulzón en tu boca
Sangre.
Su frio en el pecho
Acero.
El miedo en tu alma
Muerte.
 



  

jueves, 30 de octubre de 2014

Mi Blues nació en un tren de Renfe

-despierta salvaorillo, que nos vamos a la capital a que te vea el médico y luego a la pastelería que hay frente a la estación a comprarte unos pasteles de hojaldre de esos que tanto te gustan con merengue por dentro. ven, que te pongo la ropa y tomas la leche caliente..

Era invierno en mi pueblo y la casa antigua de vigas de madera y techo de cañas y barro no era muy reconfortante, pero era mi casa, mi castillo, mi pista de carreras en bici y mi salón de recreo y tareas en la mesa de camilla con el brasero de carbón y mi gata ''Sana'' pendiente de mí desde que la recojimos siendo un cachorro mi madre y yo un sábado por la mañana despues de venir de compras. Acabó llamándose así porque yo tendría unos tres años y media lengua, se bautizó con el nombre de Sara por Sara Montiel, famosísima por aquella época 69/70 y yo era incapaz de pronunciar la ''R''. Lo recuerdo todo perfectamente, a pesar de tener solo tres añitos.

Mi pueblo era próspero, estaba junto al valle del Andarax bajo, junto a cientos de hectáreas de naranjos y cada año venían un montón de hombres de fuera a la recolección del cítrico.
Las costumbres de la época:  para ir a la capi, había que engalanarse y a mí me tocaba ir en pantaloncitos cortos y zapatos, pero con un abrigo! Qué frío pasaba en las piernas.
Salimos de casa andando hasta la estación, apenas a un kilómetro de donde vivíamos. Era (y es, aún se conserva) muy pequeñita, coqueta, casi como una casita de cuento y por allí siempre andaba algún Guardaagujas con su mono amarillo y el interventor con su gorra de plato y sus mangas blancas poniendo sellos a los billetes que expendía.
Desde mi poca altura veía pulular por la estación varias personas, todas me parecían gigantes, misteriosas, gente muy seria, algunos, tristes. Los recuerdo en tonos grises y marrones, quizá por el reflejo de los tonos del cielo de invierno o porque eran así realmente. El caso es que mi instinto me hacía permanecer cerca de mi madre, la cual se encargaba tambien de meterme el miedo en el cuerpo.
No sé exactamente cuanto tiempo estaríamos esperando la llegada del tren a la pequeña estación, mi mente me desbordaba de imaginación y el concepto tiempo para mí no existía, pero sí recuerdo las señales de alerta cuando se acercaba el tren: hacían sonar una campana mediana que colgaba de una especie de farola, los trabajadores empezaban a advertir a pulmón y de repente todo el mundo parecía despertar de aquel reposo lánguido.
El suelo empezaba a temblar y un temblorcillo me daba a mí tambien, me fascinaba esa mole de hierros que se movía por aquellas vías puestas en el suelo descansando sobre enormes vigas de madera. Recuerdo ese olor tan particular entre madera, hierros, aceites y combustible que dominaba la zona y veía llegar el tren como un espectro con vida propia, serio, impasible, constante y ruidoso.
Abrían las puertas, dejábamos salir a alguien y subíamos. Nuevos olores, sensaciones. Anónimos solitarios, mujeres sin maquillar, algunas sin brillo en la cara, sin alegría. Tipos enjutos, misteriosos, de mirada perdida, sin querer cruzarla con nadie, absortos por su pellizco en el alma..

Buscábamos dos asientos consecutivos y nos sentábamos a esperar que la bestia de acero gruñera y empezara a moverse...
Lo hacía muy despacio, perezosamente, como si fuera a desfallecer por agotamiento de un momento a otro, exhalando grandes bocanadas de aire de un solo golpe de pulmón y cada media vuelta de sus ruedas eran como una pisada de los dioses sobre la tierra. Retumbaba todo debajo de los asientos y miraba al suelo temeroso de que se pudiera rajar y me engullera la bestia, pero lejos de eso, retomaba su  marcha de ritmo cíclico, con una cadencia embelesadora, parecía que cantaba la máquina entre el ruido del motor y las juntas de las vías, que cortadas y unidas a la misma distancia y junto con la velocidad del tren, ofrecían su particular hilo musical, una música que se me quedó grabada en lo más profundo de mi ser y algo de ese ritmo cadencioso me acompaña desde entonces...


Se mojó los dedos en saliva para terminar de arreglarse el pelo, el agua se acabó despues de que los dos se lavaran la cara y había que salir presentables de aquel granero donde habian pasado parte de la noche despues de actuar en aquel tugurio de mala muerte tres horas a cambio de bebida gratis y unos pocos dólares. No era mucho, pero suficiente para comer algo, comprar unas cuerdas nuevas para la guitarra y esperar que pasara algún tren y encaramarse a él y poder llegar algún día a la gran ciudad donde poder actuar en locales limpios y ganar algo más de dinero...

-Sonny, tu harmónica está bien limpia? ya sabes que cuando lleguemos a la ciudad te van a pedir que pongas a andar ese tren con ella. Llevamos mucho tiempo viajando desde que dejamos la cosecha de algodón y nos merecemos algo mejor en la vida, pero mientras lo conseguimos hay que dejarse la piel tocando cada noche
-no tienes de qué preocuparte, Rosetta, termina de poner esas cuerdas y vámonos, estás muy guapa, no te retoques más, el vestido está bien y mi harmónica reluce bien limpia y guardada en el bolsillo de mi abrigo. cuando la toque mañana, esos negros querrán salir corriendo pensando que les atropella un tren de verdad!
-al menos puedes bromear todavía, Sonny
-yo tambien he dejado atrás a mis padres y mis hermanas, Rosetta. Sufro la misma angustia que tú, pero lo vamos a conseguir, oh, precious Lord!


Nuestro tren se movía ya a plena máquina, berreando en repetidas ocasiones cada vez que se acercaba a una población, como advirtiendo de que el transformer llegaba y nadie podría pararlo.
Llegábamos a la gran ciudad y para mí era como llegar a otro mundo. Todo era más grande, había infinidad de personas andado rápido hacia cualquier dirección. Todas llegaban tarde a donde quisiera que fuesen. Allí no dejaban tener bicicletas a la gente? En mi pueblo teníamos todos una y las usábamos para casi todo, hasta para hacer la tarea, jeje
En la ciudad las mujeres se arreglaban mucho, aunque no fuera domingo. Y los hombres iban tambien muy presentables, parecía que se iban a casar todos, con esas chaquetas tan limpias y los pantalones planchados y con una ralla en medio y una cuerda colgando de la camisa. Nunca había visto eso.
-''se llama corbata'' me dijo alguien
-y para qué sirve? pregunté
-ee..estooo, es para ir más guapo, hace bonito.


-despues de atravesar varios estados y tras muchos días de correr para subirnos al primer tren que veíamos, parece que algo está cambiando, no crees, Rosetta?
-creo en la bondad del Señor y espero que nos ayude a poder seguir cantando nuestro gospel a la gente, pero quiero ser una persona igual a las demás y poder entrar a comer a los sitios igual que los blancos. Soy una persona, Sonny, somos personas!
-nadie nos va a ayudar en esto, Rosetta, pero yo estoy seguro que alguien nos verá actuar algún día y nos llevará a un buen hotel a comer cosas que no sabemos que existen y vamos a actuar en esos teatros de los que hemos oido hablar. cómo serán esos sitios? será un bar grande, con muchas camareras?
-no seas obsceno, Sonny, el Señor te va a castigar.
-sólo preguntaba, es que tengo curiosidad por ver un teatro de esos por dentro. tendrán sillas para todos?
-no lo sé Sonny, los blancos no salen cansados ni sucios



La visita al médico llegaba a su fin D. Indalecio Casinello era un Pediatra al que le debo la vida varias veces y se lo tengo que agradecer públicamente.
De nuevo en la calle y tras mirar varios cristales con cosas  extrañas dentro, llegábamos a la pastelería. Brillaba desde fuera, estaba todo lo limpia que puede estar una pastelería de capital en 1970 y rebosaba de bollos, pasteles, frutas en almíbar, golosinas de todos los colores y formas y cualquier tipo de dulce que se pueda pensar

De vuelta en el pueblo y ya desde mi casa, no perdía ocasión de asomarme al balcón cada vez que oía aproximarse un tren. Muchas veces eran de minerales, totalmente herméticos con una cubierta en forma de casa con tejas, llevados por dos máquinas de diesel, generalmente una a la cabeza y otra en cola.
Contaba los bagones: uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, once, doce, nueve, diez, ocho...me liaba
Recuerdo que quería imitar todo lo que veía y escuchaba y el tren no iba a ser menos. Quería silbar, hacía el famoso '' pii piii, chucu chucu..'' hasta que más mayorcete descubrí que con dos palos del suelo y un perol podía hacer un ruido parecido.
Me fascinaba el tra-ca-tra del tren..


-Rosetta, no lo vas a creer, acabo de ver a Muddy Waters salir de un local con unos blancos, dice que ha estado tocando con ellos y que lo invitan a irse con ellos a su país a enseñarles nuestro Blues
-Los blancos tocando con Muddy? alabado sea el Señor! y qué blancos son esos? y dices que se va a otro país?
-Sí, dice que se llaman Rolling Stones o algo así y son ingleses
-Ingleses? y qué nombre es ese de Rolling, acaso no los bautizan en ese sitio? qué apodo más extraño.


1976 Crecíamos y necesitábamos ir a otros colegios y hubo que trasladarse a la ciudad. No me gustó nada el cambio. No podía tener bici, ni salir a jugar a la calle, no había campo donde ir a jugar ni correr con los perros, ni ir al río en busca de alguna piedra extraña. No había ranas que cazar ni pastores a quien saludar, hubo que adaptarse a la nueva forma de vida tan impersonal y superflua, rodeado de extraños con prisas todos los días.
Descubrí cosas diferentes, gente diferente, otras formas de ver la vida, pero cada noche al acostarme, en el silencio de mi cuarto escuchaba ese tren en mi cabeza, me subía en él y me iba a mi pueblo, con mis amigos, mi gata y mi bici. El tren. Ese viejo tren..



-llevas toda la tarde ahí sentado en la cama de la habitación tocando la harmónica. te encuentras bien, Sonny? estoy preocupada
-a este viejo le duelen las rodillas, pero no hay que preocuparse, esta noche saldré ahí fuera y volveré a tocar como hace veinte años, Rosetta. Este tren no se va a parar aquí, aún quedan más estaciones por las que pasar.
-tú crees que el público se enfadaría si tocas sentado? igual es una falta de respeto..
-no le voy a faltar nunca el respeto a la gente, hemos luchado muy duro para llegar aquí y pienso llegar de pié al fin de mis días.


Sí amigos, esto es el tren, mi tren, el tren de la vida cada nota de la harmónica de Sonny o cada sílaba de Rosetta es media vuelta de las ruedas del tren, de su tren, ese tren al que tuvieron que subir un día para llegar adnde el destino les estaba esperando. No tienen miedo de su memoria, generación tras generación los descubre y los disfruta. Yo los amo igual que amo mis raíces, mi entorno, mis costumbres y mi música. Esa que me fué entrando en las venas y se convirtió en parte de mi genética através de las vías del tren que pasaba por mi pueblo desde mucho antes que yo naciera y me metió el ritmo en el cuerpo. Me rezó Góspel, me cantó Soul y me enamoré con un Blues y cuando no tengo fuerzas para levantarme porque me duele la vida, me agarro al hijo bastardo del Blues, el ROCK!!

Porque cada nota de un Blues es un llanto del alma, es un grito de esperanza y de libertad para un pueblo, es una música atemporal que nace de una necesidad atemporal de ser libre y encontrar el amor.
Quieres cantar Blues?- sube al tren
Quieres tocar Blues?- haz andar a ese tren. El te irá diciendo el camino



-dime una cosa, Rosetta, crees que estos chavales se enfadarán por ponerles esta canción?
-no creo, Sonny, son unos chavales muy abiertos de mente, no es nuestra época.
-mientras nos escuchen, siempre será nuestra época.


paralelismos? para mí, todos. yo lo siento y lo creo así.

mantengo humildes mis orejas:)
 



domingo, 26 de octubre de 2014

LA CASA #11










El humo de la última calada decidió quedarse en sus pulmones, de la misma forma que el metano neblinoso lo hace sobre una ciénaga emponzoñada. Carlos tosió. La cabeza está vez sí le dio vueltas de verdad, pero desgraciadamente el tabaco no tuvo nada que ver. Fueron aquellas palabras. Las luces se transformaron en luciérnagas que bailotearon una conga sincopada con la música en un bucle malsano. La penumbra del local tomó masa, igual que si estuviera buceando en un mar de betún, donde el arriba o el abajo carecieron de sentido. Todo comenzó a girar y girar para perderse por un desagüe aún más oscuro. ¡Dios mío! Aquello era la confirmación  de sus peores pesadillas, aquella era la temida respuesta que había intentando por todos los medios no oír. Aquel había sido el callejón oscuro por el que no quería cruzar.

- ¿Cariño te encuentras bien?.  Quiso saber la meretriz
- Sí, es la falta de costumbre, hacia mucho que no fumaba. Gracias por todo, será mejor que salga a la calle. Dijo Carlos encaminándose hacia la salida del local lo más rápido y dignamente que pudo. 

Un géiser de jugos gástricos ascendió a la velocidad del rayo desde su estómago. El hombre arrojó el cigarro lo más lejos que pudo y se llevó las manos a la boca en un acto reflejo, pero de nada sirvió, pues otro reflejo involuntario abrió su boca hasta su límite físico, dejando el paso libre al caño acido que parieron sus entrañas. La arcada le hizo doblarse. Sintió como su cara ardía  y como sus globos oculares crecieron dos tallas más que sus cuencas, como sus manos se impregnaban con esa papilla viscosa de cena semidigerida. Otra le siguió aún con más violencia que la primera. Ahora paladeó el sabor amargo de la bilis y como los líquidos en su huida desesperada se colaban por sus coanas, abrasándole también la laringe con su fuego alcalino. Era un surtidor humano, una especie de bomba de achique de carne que estaba purgando su aparato digestivo de cualquier fluido.
Sólo después de tres arcadas más pudo volver a erguirse. La tensión sanguínea había caído en picado, se sintió desfallecer. Buscó algo donde sujetarse. Se derrumbó sobre el capó del SEAT León amarillo. Boqueaba como un pececillo fuera del agua. Estaba loco, el pensamiento resbaló por sus neuronas como el hilo de baba negra y pestilente que lo hizo por la comisura de los labios y que luego siguió su camino sobre la chapa amarilla. Era la única respuesta lógica. ¿Lógica?. No pudo reír. Necesitaba ayuda, Laura tenía razón, esta mal, muy mal. 

Después de unos minutos logró incorporarse, aún estaba aturdido pero no lo suficiente para no poder volver a la casa. Escupió un par de veces intentando deshacerse de ese sabor a limones podridos que tenía en la boca pero fue inútil, también lo fue limpiarse el vómito de las manos, aunque se las restregó vigorosamente por los pantalones vaqueros, lo más que consiguió fue retirar algún resto grueso, la sensación viscosa le acompañaría todo el camino de vuelta junto con el hedor.
Abandonó el parking del bar de carretera para desandar el camino hasta la casa. Sabía que en la siguiente curva estaba la gasolinera “abandonada”. La luz roja de zafarrancho de combate se encendió en el puente de mando de su cerebro. ¿Cómo la vería?. ¿Vería los restos de una estación de servicio donde el bosque ha empezado a recobrar lo que alguna vez fue suyo? O ¿vería nuevamente a aquel gordo y aquella caseta de aluminio?. El escalofrío llegó antes que la respuesta que jamás lo haría. El miedo a enfrentarse con eso le engarrotó los músculos y se detuvo. Miró al bosque que le flaqueaba el paso. Sus ojos lo escudriñaron y apenas si alcanzaron a ver más allá de la primera hilera de árboles. ¿Pero que pretendía ver? Detrás de ellos sólo habría más árboles, o eso se suponía que es lo que había en un bosque. Podría adentrase en él, dar un rodeo y así no tener que pasar por la gasolinera. Era una buena idea; sólo un par o tres de kilómetros y la rebasaría. Eso era, caminar por la espesura del bosque en plena noche, donde podía partirse la crisma metiendo el pie entre unas raíces o simplemente desorientarse y perderse sin llevar siquiera una prenda de abrigo, era una idea absurda, propia de un loco. Ahora si rió con una carcajada nerviosa y sonora, perfecto, él estaba loco. En una rama alta de algún árbol no muy lejano un pájaro también pareció carcajearse.

La zapatilla manchada de vómito se hundió unos centímetros al pisar en la alfombra de agujas secas. No podía hacerlo, las raíces, las rocas, incluso las carcajadas de pájaros y la fría oscuridad del bosque era mil, millones de veces mejor que tener que enfrentarse a la gasolinera. Con la luz del día quizás, pero no ahora, no esa noche.  

Continuará 

LA CASA #10
LA CASA #1 

''La Leona'' de Torres ya era muy sensual

Que la guitarra española era considerada un instrumento ''menor'' hasta bien entrado el siglo XIX es algo que solo saben los amantes de la música en general y los amantes de la guitarra en particular. Esto se debía fundamentalmente a la simplicidad de la construcción del instrumento, ya que  o eran muy incómodas de tocar o los materiales usados no eran los más indicados, se rompían con facilidad, sonaban a poco volúmen, por lo que se hacía inaudible su ejecución y se desafinaban constatemente. Eso unido a que muchas guitarras no aguantaban bien la tensión de las cuerdas al afinarlas  con el resto de instrumentos de una orquesta y acababan rompiéndose.

Pero los días en que la guitarra dejaría de ser la mofa de los instrumentos ''nobles'' estaban contados. Pronto sería considerada como el instrumento más famoso, fabricado y vendido en todo el planeta tierra.

El ''culpable'' de esta transformación como la de la oruga a mariposa, no fué otro que el ilustre luthier almeriense D. Antonio de Torres Jurado nacido en La Cañada, Almería ( 1817-1892 )
Sobre los doce años su familia se instala en Vera, Almería, donde aprende el oficio de carpintero en la C/Ancha, 22.

Bien joven, se casa con Juana María, de trece años y al año siguiente nace su primera hija, María Dolores y poco después comienza una etapa muy difícil en su vida, son desahuciados por impagos, mueren varios de sus hijos al naver y en 1845 muere de tuberculosis su esposa de veintitrés años

Dos años después decide irse de Vera y se instala en Sevilla siguiendo el consejo de su buen amigo Julián Arcas( por aquellas fechas, uno de los artistas favoritos de la Reina Isabel II) instalándose en la C/Ballestilla en 1854 y dos años después, en la C/Cerrajería. Dato clave este último, ya que aquí fué donde construyó su famosa guitarra ''La Leona''.





Por qué es tan importante La Leona, qué hecho significativo tuvo que ocurrir para que este artesano de la madera pudiera visionar la construcción del instrumento que cambió la historia de la música en general y del flamenco y el clásico en particular?
El comunmente llamado ''sistema de tapa con varillas en abanico:


Esta tapa es del año 1885, pero la original era de cinco varillas en abanico y dos transversales sobre la ''boca'' de la caja de resonancia. Esto significó un avance meteórico de la guitarra como instrumento de calidad fiable, unido a la selección curado y elaborado de maderas nobles para su construcción, además de un acabado exterior que la hacía más atractiva y el diseño simulando un cuerpo de mujer la hacían más deseable al tacto y la ejecución.
 Se desarrollarían mejores técnicas de ejecución del instrumento, ya que el diseño facilitaba la comodidad de ejecución del intérprete y las varillas proporcionaban la resistencia adecuada a la presión ejercida de las cuerdas sobre la madera.




Periodo de experimentación con el que recobra las ilusiones y ganas de trabajar, y que se ve reconocido en 1858 cuando obtiene la medalla de bronce en la Exposición de Sevilla, que lo consagra como uno de los mejores constructores de la época.
Fué en esa época donde contrae segundas nupcias con la sevillana Josefa Martín Dorado. De esta relación nace su segundo hijo, Teodoro Torres Martín (1860) e Isabel Torres Martín (1862)

En 1868  recibe la visita de Francisco Tárrega (1868), que le compra una guitarra. Este periodo, conocido como “primera época”, es el más fructífero de su carrera profesional. La importante actividad comercial de Sevilla le permite encontrar todas las maderas necesarias para construir sus mejores y más valorados instrumentos.

Sello original de 1864

Poco despues, sobre 1870 debido a una crisis económica que sacude el país decide regresar a Almería y se instala en la histórica C/Real de nuevo con Julián Arcas. Los dos habían abandonado la fabricación de guitarras debido a la crisis y se instalaron como alfareros, pero sin abandonar del todo el amor a sus creaciones, obteniendo muchos discípulos entre profesorado, luthieres, guitarristas y alumnos de estos.





En 1881 compra su primera casa e instala su taller en el número 80 de la calle Real, en La Cañada de San Urbano, lugar donde construirá guitarras hasta su muerte. En 1883 fallece su segunda esposa, pasando sus hijas pequeñas a asumir las tareas del hogar. Entre 1883 a 1892 se dedica por completo a la fabricación de guitarras, dada la fama que habían adquirido sus instrumentos y la importante demanda que recibía por parte de una nueva generación de concertistas. Construye en este periodo una segunda guitarra para Tárrega y tres de once cuerdas. Visita Barcelona (1884-1885), informándose de su ambiente guitarrístico y recibiendo varios encargos. En 1887 conoce al joven párroco de La Cañada, Juan Martínez Sirvent, quien le ayudará a construir instrumentos hasta su muerte. Torres Jurado era ya un hombre mayor y el temblor de su pulso, cada vez más pronunciado con los años, le dificultaba su trabajo. Después del matrimonio de su hija Matilde (1888), tenía que seguir construyendo guitarras -una media de doce por año- para mantener a su hija pequeña Ana. Murió (19-XI-1892) en el nº 8 de la Rambla de Alfareros, de Almería.




 Torres construyó sus instrumentos a lo largo del periodo sevillano (1852-1869) y del almeriense (1875- 1892), en este último, 155 instrumentos. Tomando como base la construcción de la vihuela de mano española, ha pasado a la historia de la música por haber fijado una nueva concepción del modelo de guitarra, conocido hoy como guitarra de concierto o guitarra clásica española.





 Utilizando el ciprés, el palisandro y el arce como principales tipos de madera, sus innovaciones surgen después de un mayor conocimiento empírico de la estructura del instrumento y de su aprovechamiento acústico.

 Además de haber proporcionado guitarras a los más importantes concertistas de finales del XIX y principios del XX (Arcas, Tárrega, José Martínez Toboso, Antonio Cano, Miguel Llobet, Emilio Pujol, etc.), ayudando así en el desarrollo de la guitarra como instrumento de concierto, sus innovaciones fueron de inmediato seguidas y adaptadas por la mayoría de constructores, tanto de la escuela madrileña (Manuel y José Ramírez, Santos Hernández, Domingo Esteso, Enrique García, Modesto Borreguero, etc.), hasta los principales constructores de la escuela francesa (Robert Bouchet), de la alemana (Hermann Hauser) o de Estados Unidos (Albert Augustine).

Pero, cómo suena La Leona? Es considerada como un Stradivarius. Hay varias guitarras aún del maestro, la mayoría pertenecen a colecciones anónimas, pero algunas, quizá la más importantes por su trascendencia histórica, se pueden seguir disfrutando.







No hace mucho, el Exmo. Ayto. de Almería le dedicó un más que merecidísimo museo al gran luthier que fué D. Antonio de Torres Jurado, un edificio/exposición con forma de guitarra, documentación original, fotos y réplicas de algunos instrumentos.









Se puede visitar y disfrutar en:
RONDA DEL BEATO DIEGO VENTAJA S/N 04002 ALMERIA





Ya poco más me queda por reivindicar de este visionario, ingeniero, carpintero y luthier almeriense que situó a la guitarra española en el lugar donde merece estar.

Historias de gente humilde que dejan huella porque su vida la dedicaron a hacer algo diferente por amor al oficio, porque sus manos no sabían hacer otra cosa que fabricar amor y bondad. 

Me lo dijo un sabio una vez: lo difícil es construir.

Desde entonces mantengo humildes mis orejas:)

martes, 21 de octubre de 2014

G. H. o cómo reconocerle a alguien públicamente su admiración

( G. H.)

No es ni más ni menos que: Gracias, Horchata

Sin tu asesoramiento no me hubiera atrevido a publicar la entrada anterior.

                                                  SALUD Y ROCK!!!