martes, 21 de octubre de 2014

SALVAjismos guturales

Esta corriente musical que me empeño en llamar( gracias a un comentario de alguien por whatsapp) '' cantar pádentro'' o ''hacer guturales'' con la voz, tiene sus orígenes en los 80's, casi a la vez en los continentes europeo y americano. (G.H.)
De lo que yo conozco y desde mi punto de vista, los que ya me fueron ''poniendo en antecedentes'' allá por el año 82 fueron ACCEPT me banda favorita de Heavy Metal. Udo Dirkschneider, el cantante, no es que tuviera una voz gutural, precisamente, pero podía parecer una radial cortando una plancha de acero y podía hacer que su voz sonara honda, seca, muy áspera, casi como el rujido de una fiera del abismo.

Nunca entenderé cómo pueden tener tantas consonantes estos alemanes. Que te da un hipo en medio de la pronunciación y mueres atragantao!!

Según cuentan las fechas de edición de los discos, los pioneros del género fueron bandas como:
Morbid Angel, Possessed o Death y se caracterizaban por un sonido devastador y terrorífico. El horror en cualquiera de sus orígenes expresado en música. (G.H.)

Oscuro. Denso. El ritmo en el género ''Death Metal'' es pesado y extremo, la batería puede expresar tanto una subida insoportable de adrenalina como un leve pulso casi imperceptible, como un prólogo a la inminente ausencia de vida. Es terrorífico..


....obsceno y blasfemo, pero real!
Acaso no existe el miedo y el terror en el mundo desde el origen de la humanidad?

Todo se puede recrear y expresar con la música, sólo hay que unificar los elementos y criterios adecuados para conseguir trascender de las ondas del reproductor y que llegue a nuestros oídos y de ahí a esos rincones de nuestra alma donde guardamos con miedo y cautela todas nuestras  inquietudes, ansiedades y terrores jamás confesados.
Pero una vez asumido qué se es y aceptado la receptividad del estilo, sólo queda disfrutar de este género musical. Yo lo estoy disfrutando, lo uso a veces hasta para la siesta! Pero claro, yo soy yo, nada convencional y un tanto enigmático..

''se trata del estilo musical más extremo posible, el único que le permite al músico superarse técnicamente, moral y físicamente. lo practicamos por vocación...el death metal es un verdadero arte de vivir''. Definición de Trey Azaghoth, guitarrista de Morbid Angel

Está muy cercano al Jazz en el sentido de usar compases de amalgama, intrincados pasajes instrumentales, síncopas, cambios de compás y de tonalidad, casi sin leyes, no como la música popular. No se puede hablar de muerte, sacrifios, demonios exterminadores y demás oscuridades de la mente humana usando tres acordes como Bob Dylan, debe ser música compleja de ejecutar  y de escuchar, como la mente de cualquiera de nosotros, oscura, enrevesada, inaccesible, con claroscuros... (G.H.)

Como veis, no comen carne cruda, ni se cuelgan vísceras de pollo de las orejas ni han matao a nadie ni los busca la Interpol, son muchachicos muy apañaos que se cuidan. Un poco locuelos, pero quien no?

Cantar haciendo ''guturales con la voz'' no es acercarse al micro y gritar como si te estuvieran dando martillazos en los huevos, pero casi, requiere su técnica y no todo el mundo tiene la capacidad física de poder  hacerlo.

En el canto ''normal'' las cuerdas vocales se abren y cierran desde la laringe a la faringe y el canto gutural se obtiene por el mal uso intencionado de el aire al ser aspirado o inspirado, porque tanto se puede cantar gutural tomando aire como expulsándolo.

Al cantar correctamente, la fuerza viene desde el estómago, con un movimiento que se llama ''apoyo'' y se obtiene expandiendo el músculo del diafragma para que suba el aire y poder reducir la presión sobre la laringe.

En el canto gutural, lo que se hace es generar una presión controlada en el estómago, contrayendo el músculo para cerrar las cuerdas vocales y aumentar el tono/volúmen de la voz.

Arch Enemy puede ser pionera en el género gutural al tener como voz principal a una chica, Alissa White-Gluz, bellezón, dicho sea de paso. Este tipo de bandas ofrecen dentro del género algo muy característico, que es pasajes melódicos dentro de la brutalidad, consiguiendo un buen contraste en el resultado final. Hay quien les acusa de ser ''comerciales'', yo no veo que eso sea malo, al contario, no deja de ser una expresión cultural y como tal merece ser conocida.

Hay tres tipos de canto gutural:
- ''Fry'' agudo y raspado, apretando la garganta
- ''Pig squeal'' agudo, imitando a un cerdo, acercando la lengua al paladar y tragando aire, no soltándolo
-''Inward screaming'' originado por la ''fuerza'' del sonido sin presión de la garganta

Estas técnicas no producen cáncer como se ha ido contando malintencionadamente durante mucho tiempo, pero sí requiere unos cuidados muy especiales, porque pueden crear nódulos, pero eso tiene operación. No hay que ser cantante de death metal para sufrir los nódulos, un mal uso de las cuerdas vocales, un exceso de gritos y cantar sin técnica ni cuidados, pueden ocasionalos muy fácilmente. Estos hacen que las cuerdas vocales no se puedan cerrar bien y se ''escapen'' notas al cantar, por lo que se pierde el control de la modulación, haciéndose xasi imposible la entonación.


In this Moment son mi banda favorita en este género. No sólo son unos músicos de ejecución impecable, sino que en sus shows ofrecen algo más que  la típica banda puesta en pie tocando sobre un escenario. Aquí hay performances constantes y la cantante. Maria Brink tiene carisma de sobra como para tener al público hipnotizado casi sin moverse del taburete.
Son de California y su estilo es denominado ''metalcore espectro''.

Y como no hay que empacharse de nada para no aborrecerlo, voy a ir terminando haciendo referencia a una banda sueca formada en 1990 de las cenizas de Eruption banda de death metal. Me estoy refiriendo a OPETH quizá una de las bandas más innovadoras dentro de el género que os estoy presentando.
Con influencias de Morbid Angel, Bathory, Voivod o Mephisto, Mikel Akerfeldt y Peter Lindgren tardaron cuatro años en encontarar sus señas de identidad, su sonido distintivo y saber qué terrenos explorar con su banda.

Tienen once discos editados desde Orchid en 1995 hasta este último Pale Communion de 2014, del que os dejo una Canción, sí, así con mayúsculas, una canción llamada Cusp of Eternity


A mí me tiene cautivado la canción, porque además de ser muy buena, tener una gran melodía y un gran estribillo casi instrumental(lo que da buena cuenta del nivelazo técnico que tienen) ofrecen otros ''senderos'' por los que adentrarse y seguir descubriendo otros estilos con los que crear fusión.
Aquí no hay guturales, no lo necesitan, pero hay una madurez compositiva digana de el músico maduro y experimentado en mil batallas creativas, dando muestras una vez más de que la música no conoce fronteras ni tiene banderas.

En algún próximo encuentro, volveré a compartir más personalizadamente cualquiera de estas bandas u otras que no haya podido nombrar ahora.

Solo me queda decir que mantengo humildes mis orejas.

Gracias una vez más por tu tiempo, es algo que valoro, puesto que nunca lo vamos a recuperar, pero seguro que es bien invertido. (G. H.)



P.D.
En la próxima entrada revelaré el significado de (G.H.)

No os lo voy a dar tó mascao:)






sábado, 18 de octubre de 2014

LA CASA #10




El bosque parecía impenetrable, los abetos y pinos se apretaban formando un muro. La carretera, más parecía un riachuelo que discurriera por entre los cortados de un desfiladero, sólo que aquí, las paredes eran los troncos y las agujas ennegrecidas por la noche y Carlos un excursionista que se había perdido de una cordada. Caminaba a buen paso, un poco por entrar calor y un poco por salir de esa espesura negra y solitaria. Ni un solo vehículo había acertado a cruzarse con él. En esos momentos se sentía como si fuera la única persona sobre la faz de la tierra. Esa sensación era opresiva, angustiosa, haciendo  que cualquier pequeño ruido en la hojarasca del suelo lo sobresaltara. Aquello era vergonzosamente cierto, un hombre hecho y derecho que se amedrentaba por el corretear de un ratoncillo de campo o por el rumor de unas ramas agitadas por el viento. Toda la determinación que había tenido cuando salió de la casa, al parecer se había esfumando a medida que penetraba en el bosque. Afortunadamente para él el resplandor blanco de las luces de la gasolinera se adivinaron  en la siguiente curva. Sin darse cuenta comenzó a trotar. 
- Buenas noches.
- Buenaajs. Devolvió el saludo el empleado. Era un hombre gordo con la cara sonrosada, con una 
nariz grande y bulbosa de bebedor. Vestido con un mono azul ajado, cuya cremallera abierta dejaba ver una camiseta interior que alguna vez fue blanca. Aquel hombre le miró con el ojo analíticamente desconfiado del empleado de gasolinera en el turno de noche, que ve acercarse a un hombre andando, solo y desde una dirección donde no había nada en varios kilómetros, nada,  excepto una casa.
- ¿Vende tabaco?.  La pregunta le pareció ridícula, pero no tuvo más remedio que hacerla. ¿Cómo iban a vender tabaco allí? Casi dudó de que tuvieran ni si quiera combustible.
La gasolinera era en realidad un triste surtidor y una caseta de chapa, donde un mostrador con una caja registradora y unas estanterías con un par bidones de aceite  además de unas escobillas limpia parabrisas, que tenían pinta de estar descatalogadas hacia mucho, eran todo su contenido. El fluorescente que les daba luz parpadeo.
- No amigoj, aquí no vendemojs esa porqueríaj. Las palabras llegaron arrastradas en una bocanada que hedía a alcohol. La boca del dependiente se torció en una mueca burlona que dejó entre ver unos dientes rotos y amarillos.
Otra muestra de la amabilidad local. A Carlos aquel comentario fuera de lugar le pilló descolocado.
- Perdone, no pretendía molestarle. Era indignante, no sólo le atendía un grosero sino que además él se disculpaba, aquello no podía quedar así, aquella noche no. No había discutido con Laura, dormido en el coche y dado una caminata hasta aquel tugurio para que un neandertal borracho le tratara de esa forma.
- Ah! Y no soy su amigo, gordo. Añadió.
El fluorescente volvió a parpadear. Salió de la caseta, cerró tras de si la puerta de aluminio y cristal de un portazo que hizo temblar la estructura hasta los cimientos.
Afuera le esperaban la noche y unas renovadas ganas de fumar. Alzó la vista y vio un destello rosa entre los árboles. Unos cientos de metros más adelante, la carreta describía otra curva. La luz rosa centelleó de nuevo para desaparecer unos segundos después. Estaba salvado,  aquel neón en forma de flecha no podía indicar  otro sitio que un bar de carreta y allí seguro que tendrían tabaco. Desde detrás de él llego el quejido de la puerta de la caseta al abrirse. No le daría una segunda oportunidad a ese gordo borracho y corrió hacia el neón rosa.
¡Magnifico!, exclamó cuando pudo divisar aquel nuevo tugurio al que se dirigía, era como saltar de la sartén para caer al fuego. Aquello tenía pinta de ser una whiskería de tercera. No pudo evitar sonreír pensando en el trato que darían dentro, sobretodo basándose en sus experiencias con los locales. De cualquier forma el dueño del local o tenía un fino sentido de la ironía o no conocía el significado de la palabra que daba nombre a ese antro: Glamour. La palabra hecha con neones retorcidos refulgía en rosa chicle sobre la puerta como una de esas trampas para mosquitos. Jamás entraría en un lugar como ese, pero quería comprar una cajetilla de tabaco y pedir fuego y no parecía que hubiera otro lugar mejor.
El puticlub tenía delante una pequeña explanada de tierra que hacia la veces de parking, desierta salvo por un coche, un Seat León con los cristales tintados, pintado en un tono de amarillo que aún en la oscuridad molestaba a la vista.
La cortina hecha con cuentas de vidrio tintineo. La sala estaba sumida en penumbras aliviadas  por unas luces negras y unos neones de colores . Guns N' Roses sonaban de fondo. La barra era un oasis de luz en comparación al resto. Desde luego no había mucho ambiente;  o no había ningún cliente o estaban ocultos discretamente en los rincones más apartados y oscuros, de modo que sólo pudo ver a la mujer tras la barra.
- Buenas noches. ¿Tienen tabaco?
- Hola guapo. Allí tienes la máquina. Y señaló el otro extremo de la barra haciendo un gesto con la cabeza. Era una mujer que fácilmente pasaba los 50 aunque internara disimularlo con un excesivo maquillaje  y una sospechosa melena de rizos rubios. También  lucia un escote generoso donde unos grandes pechos amenazaban con desbordarse. Mascaba chicle.
-Pero si lo que quieres es echar humo, tenemos otras cosas mejores. Apostilló con un giño de ojo cargado de mascara de pestañas.
Contestó al giño con una sonrisa y se fue hacia la máquina, que tragó las monedas con ansia y le escupió la cajetilla de Lucky Strike con desgana. Había olvidado lo que costaba el tabaco y pensó que quizás aquella expendedora tenía unos precios desorbitados  ante la falta de competencia. De cualquier forma pagó gustoso los 5€.
- Perdone, ¿tendría fuego?. Maldijo para si, le había dejado la broma a placer. Seguro que la madame, le contestaba con un chiste picante cuando menos.
- Aquí tienes guapo, quédatelo. Dijo tendiéndole un Clipper con la palabra glamour serigrafiada.
- Gracias, acertó a decir un poco sorprendido por haber errado en su predicción.
- No eres de por aquí,  ¿verdad?.
Vaya, el primer habitante de aquel lugar perdido de la mano de dios que parecía demostrar un poco de empatía hacia él y tenía que ser una prostituta. Las ganas de encender un pitillo le empujaban hacia la puerta con una mano invisible y tozuda. La mujer lo advirtió, de alguna manera supo que las ganas de fumar le acuciaban a no entablar conversación.
- Enciéndete un pitillo si quieres. No te preocupes, nadie te llamará la atención y la Guardia Civil, no suele dejarse caer por aquí y si lo hiciera, jaja ese no sería nuestro mayor problema.
- Gracias, pero no quiero causarles ningún problema. Carlos estaba otra vez sorprendido por aquella mujer una vez más.
- Guapo, ¿dónde vas tan deprisa?. No te vamos a morder, no si tu no quieres jajaja. La risa sonó falsa como si fuera un chiste viejo que hubiera perdido la gracia.
El hombre se rindió, abrió el paquete de cigarrillos y sacó un Lucky, lo prendió. Aspiró su humo azulado y calido que inundó sus pulmones proporcionándole unos mili-segundos de placer. Por un momento la cabeza le dio vueltas y todo se desenfocó, la profunda calada fruto del ansia le mareó. Para contrarrestarlo infló sus pulmones con aire libre de humo y consiguió sobreponerse. Era incomprensible como podía gustarle esa porqueriaj a la gente. ¿Porqueriaj? El desagradable acento del operario de la gasolinera se había colado en su mente y ahora lo reproducía igual que un loro que aprende una nueva palabra.
- Lo necesitaba, sobretodo después de la visita a vuestro vecino.
- ¿Qué vecino cariño?. Quiso saber la camarera.
Carlos dio otra chupada al cigarrillo y aclaró.
- El gordo de la gasolinera. Es un borde y además creo que iba bebido.
- Perdona cariño, pero no sé a que vecino te refieres, la única gasolinera del pueblo queda a unos cinco o seis kilómetros de aquí, justo al otro lado del pueblo. En la siguiente curva hay una gasolinera… pero lleva abandonada años. 

Continuará..... 

LA CASA#11
LA CASA#9

martes, 14 de octubre de 2014

Creep. O cómo hacer sonar bien a la vieja Fernándes

Empezó tocando viejas canciones que recordaba vagamente aprendidas en la iglesia que había frente a su casa cuando era un niño con apenas nueve años...fué un aprendizaje efímero y breve, pero nunca llegó a pensar ése niño que algún día, no se sabe por qué caprichos del destino, se haría mayor y tendría que recurrir a ese corto aprendizaje.

El niño creció, se fué cargando de las responsabilidades y experiencias que le iba encargando la vida aún cuando muchas de éllas ni siquiera él las había pedido y seguramente tampoco las había buscado, pero hay que apechugar con lo que llega, solucionarlo o aprender a vivir con ello.

Cierto día, deambulando por la calle sin rumbo fijo, pero feliz y liberado, encontró una guitarra en un escaparate, se enamoró de ella y se la llevó. Pagándola, claro:)

Hubo que aprender, (siempre amó la música y se quedaba absorto cada vez que escuchaba a algún guitarrista tocar) y tuvo que recurrir a esas viejas canciones de iglesia. Había que re-educar al cerebro, hacerle desarrollar la capacidad de coordinar las extremidades en conjunción matemática y poder hacer sonar un instrumento de forma ordenada y armónica.

Pasaron unos años, conoció a otros locos como él y empezó a tocar en diferentes formaciones de pop, rock, soul, heavy...
Muchas horas de estudio en casa, muchas horas de ensayo con los compañeros de los grupos, kilómetros para ir a tocar a cualquier tipo de garito, anécdotas, desvelo.discrepancias en la elección del repertorio, diseño de logos para cada banda...

Aprendizaje de la vida, ni más ni menos.

Pasados unos años, pudo mejorar el equipo para poder tocar decentemente en cualquier local de ensayo y en cualquier local para poder hacer un buen show en directo. Ya no tenía que ir pidiendo amplis prestados para devolver al día siguiente, ni pedir al colega del local de al lado un pedal de distorsión, ya tenía su propio equipo y estaba satisfecho del esfuerzo invertido para poseerlo.

Hubo cambios de estilos, de bandas, de personal dentro de esas y otras bandas. El seguía asistiendo a los ensayos puntualmente y trabajaba en ellos como si de un concierto en el Hammersmith Odeon se tratase, porque la pasión por tocar le hacía dedicarse a ello sacrificando un montón de cosas, sobretodo, horas de sueño y de descanso, hasta que un día, hubo que poner punto y final a la aventura.
Las relaciones personales en cualquier faceta de la vida se desgastan y en la música, más. Choques de personalidades, egos insufribles y demás ''facultades'' que se desarrollan más de lo debido si en su día no han tenido un buen ejemplo en quien mirarse, pero nadie es perfecto y él, menos.

Pero casi un par de años después, casi aburrido de tocar solo en casa, ''tropezó'' con un par de colegas, se fueron a tomar algo, una cosa llevó a la otra y contactaron con una chica que cantaba...

Pero bueno, esto qué es? Es que no has tenido bastante durante veinte años de actividad musical? No te ha servido de nada? No decías que estabas cansao de esa vida?

Evidentemente, no. Tenía todavía el gusanillo rulando por la sangre, casi creándole ansiedad.

Se puso de inmediato manos a la obra. Conocía bien al bajista, era bueno y tenía experiencia, pero el batería era técnico de sonido e iluminación y había sido ''pipa''(técnico de sonido) de otros músicos. Se dejó aconsejar por este último en cómo optimizar el buen sonido del ampli y el módulo de efectos y consiguió sonar con más alma, con mucho más feeling.

La voz de la chica era suave y delicada, por lo que en algunos temas él no conseguía darle con la guitarra el ''color'' que necesitaba y pensó en desenterrar a la vieja Fernándes con la que empezó tantos años atrás.
La limpió a fondo, le puso unas cuerdas nuevas Dean Markley cal. 0'10 y le cambió la afinación para darle a la canción un sonido más ''envolvente'' ya que cuando hay un sólo guitarra en una banda, hay que buscarse la vida y tirar de recursos y aquél fué el mejor.

La vieja Fernándes sonó en el ensayo con solera, apenas hubo que hacerle unos ajustes al botón de la ganancia del Marshall y la guitarra cantó, como diciendo: eh, aquí estoy yo, soy veterana y voy a hacerte feliz como nunca!

Y cumplió su palabra. La vieja Fernándes me devolvió la ilusión, Sí, estaba hablando de mí, tampoco lo he puesto muy difícil, seguro que ya lo sabíais desde el encabezado:) el grupo se llamaba:
                   
                                                 Slow Happy Voice
y éramos:

A. López, voz
J. Chico, batería
J. Diego, bajo
Y un servidor

Y ella, la vieja Fernándes, rescatada veinte años depués y aún sonando.


viernes, 10 de octubre de 2014

LA CASA #9








Sorbió los mocos y se enjugó las lágrimas pasándose el antebrazo por la cara. Una luna amarillo pálida seguía colgada con su corte de estrellas en el cielo estival. Carlos observó el espectáculo de la noche; por un momento encontró un remanso de paz. Aquella visión, que debía ser cotidiana, se había vuelto extraña para el urbanita. Contemplar el cielo negro infinito sin ninguna contaminación lumínica que impidiera observarlo en toda su magnitud, era algo maravilloso. Verlo salpicado de incontables puntitos brillantes, que no eran si no soles distantes enviando su luz, aun estando muertos algunos, le pellizcó en el pecho haciéndole suspirar, tranquilizándolo.

 Una ráfaga de aire arrancó un murmullo de las arizónicas y de las copas de los árboles, incluido el pino donde encontró al gato. Un escalofrío le sacó de su oasis mental. El sudor se le había secado y aunque no hacia frío sí había refrescado lo suficiente como para pensar en una chaqueta que no tenía. Había salido del coche con la idea de dar un paseo para aclarar la cabeza y una brisa nocturna no se lo iba impedir, así que se encaminó hacia la verja.

La grava crujía bajo sus pies con cada paso. Los grillos detuvieron su serenata sobresaltados por el estruendo. Entonces el silencio fue absoluto. Carlos se detuvo junto a la cancela. La brisa había desaparecido, los insectos, todo; sólo podía oír el sonido de su propia respiración, que contuvo para escuchar aquel silencio. Aquella sensación también era extraña, casi olvidada para él. Silencio, silencio absoluto. Esperó a que la brisa volviera hacer murmurar las hojas, a que los grillos retomaran sus cantos de amor, pero ni lo uno ni lo otro. Los segundos pasaban hasta que se transformaron en un minuto… medio más. Soltó el aire que había comenzado a quemar en sus pulmones. Nada, aparte de su respiración que turbara aquella quietud. Se metió la mano en el bolsillo del pantalón para coger las llaves y abrir la cancela. El roce de la tela con su piel y el tintineo del metal parecían amplificados. La llave penetró en la cerradura y pudo oír como los pernos se ajustaban sobre los dientes metálicos. Carlos iba a girarla pero se detuvo.

Una incomoda sensación le sobrevino. Él Estaba rompiendo ese silencio, esa calma perfecta. Se sintió torpe, casi sucio. Era la sensación de estar profanando algo sagrado. El vello de la nuca se le erizó. Ahora notó el peso de una mirada acusadora en su cogote, una especie de hormigueo. Le habían descubierto haciendo algo prohibido. Tenía la imperiosa necesidad de girarse, era como ese impulso que te obliga a cambiar de postura en la cama. La mano le tembló y la llave transmitió la vibración que hizo que la cancela emitiera un leve quejido metálico, prácticamente inaudible en cualquier otra situación, pero en esos momentos le sugirió que la verja se iba a derrumbar. Respiró hondo e intentó serenarse. ¿Qué clase de paranoia se estaba apoderando de él?. Hizo acopio de valor y se giró. Las zapatillas deportivas removieron la grava que rugió como una bestia prehistórica.

 Allí estaba la casa plantada con su rotundidad inmóvil, como una montaña de grises, de sombras y penumbras mirándole con sus ojos/ventana y con su boca/porche. La sensación de ser observado no había desaparecido, es más parecía aumentar, si eso fuera posible. Carlos le mantuvo la mirada, desafiándola.

-¡No estoy loco!, ¡sé lo que vi!. Gritó al fin.

La casa no respondió.

Se sintió estúpido pero un estúpido aliviado. Aquel grito había sido una liberación, como si hubiera soltado una gran piedra con la que cargaba. Llenó los pulmones con el fragante aire nocturno y salió.

La propiedad no estaba conectada directamente con la carretera, sino que había que recorrer un pequeño camino de tierra antes de enlazar con ella, que después de unos pocos kilómetros le llevarían al pueblo, si la tomaba hacia la derecha. Si lo hacía a hacia la izquierda, la comarcal zigzaguearía entre el bosque durante unos 15 kilómetros antes de encontrar el ramal de la nacional. En realidad no había lugar a donde ir y menos de noche, pero la Luna proporcionaba suficiente luz y qué diablos necesitaba algún ejercicio físico, al menos andar, su cuerpo se lo reclamaba imperiosamente, necesitaba quemar la glucosa, que la adrenalina generada por el estrés había solicitado. Al llegar a la comarcal miró a la izquierda para comprobar que no venia ningún vehículo y cruzó para dirigirse al pueblo. Pasaban 3 minutos de la media noche, era verano, la gasolinera aún estaría abierta. Iría hasta allí, con la excusa de comprar tabaco. No fumaba desde unos meses antes de que naciera Paula pero este le pareció un buen momento para volver a reanudar el hábito. La nicotina le tranquilizaría. El recuerdo el humo cálido y azulado le reconfortó. El tabaco siempre le ayudó a pensar en el pasado, pero Laura se empeñó en que lo dejara, que afectaría al embarazo, que no le hacia ningún bien que… prefirió dejarlo antes que soportar ese acoso y derribo diario. Laura, su novia, su mujer, su mundo sobre el que el orbitaba como un satélite atrapado en su gravedad.

Laura, Laura…siempre Laura. Apenas si podía recordar un tiempo en que no estuviera. Y ahora después de tantos años estaban apunto de caer por el precipicio, si no habían caído ya. 40 años él y 37 ella. Comercial en una pequeña empresa maderera nacional él, directora adjunta de la delegación española de una multinacional del campo de la odontología ella. Él 1.8mts. 90 kilos de peso, moreno, con una alopecia incipiente. Ella rubia, ojos verdes 1.70 y 65 kilos, preciosa, delicada, casi perfecta. ¿Dónde habían quedado el joven atlético y la chica tímida?. Se habían hecho mayores pero los años no les habían tratado de igual forma. A medida que Laura crecía, menguaba él. Siempre había tenido esa sensación egoísta e infantil……BUUUUUU .El ulular de algún ave nocturna le sacó de sus pensamientos como el puntapié de un verdugo. La gasolinera no debía de quedar lejos. Apretó el paso.

Continuará....


LA CASA#10  
LA CASA#8
LA CASA#1
 



Homenaje (III) CANTOS A LA VIDA Y LA ESPERANZA

...y paseando tranquilamente, buscando el calor de los cantos a la vida y a la esperanza, de tanto buscar y querer descubrir algo más, de la mano de los anteriormente citados, descubrí a otro grupo, más poético y más ''asequible'' al oído, no por ser más sencillo, que no lo era, pero sí más asentado en la música popular, especialmente por el uso de los estilos más populares del flamenco: rumba, bulería y soleares
Y aderezado con las esencias roqueras de los grupos musicales que les precedían, sobretodo por Triana ( la sombra de Jesús de la Rosa es muy alargada, bendito sea )

Alameda era una formación de músicos con solera lederados por Pepe Roca, alma máter de la banda. Los componentes de la banda se conocieron en 1977 al coincidir los músicos en el conservatorio superior de música de Sevilla. Los hermanos Marinelli le dieron ese toque tan característico de sintetizadores y hórganos bidimensionales al más puro estilo John Lord de Deep Purple, pero con estilo aflamencao


Asómate a tu ventana,
que amanece un nuevo día;
y los que fueron mis penas,
son causa de tu alegría.

La imagen de tu sonrisa,
dejó un recuerdo en mi mente;
que aunque tuviera cien vidas,
no dejaré de quererte.

Quiero el calor de tu cuerpo,
quiero por siempre tener
la ternura de tus besos,
que es fuente para mi sed.

Despierta de tu silencio,
amigo coge el timón;
y pon rumbo a la esperanza,
a ver si alcanzamos el sol.

La imagen de tu sonrisa,
dejó un recuerdo en mi mente;
que aunque tuviera cien vidas,
no dejaré de quererte.

Quiero el calor de tu cuerpo,
quiero por siempre tener
la ternura de tus besos,
que es fuente para mi sed.

Alameda siempre cuidó mucho su trabajo artístico, tanto a nivel compositivo, como de arreglos, letras muy analizadas y muy estudiadas y de un alto contenido tradicional andaluz, propios de la tierra, de su Sevilla, pero muy bien mezclado con una buena base de rock sinfónico, y una calidad de sonido en sus discos, más que digna.
La discografía de Alameda es bien extensa, tanto en número como en tiempo:

  • 1979 - Alameda
  • 1980 - Misterioso manantial
  • 1981 - Aire Cálido de abril
  • 1983 - Noche Andaluza
  • 1994 - Dunas
  • 1995 - Ilusiones
  • 2008 - Calle Arriba    
Podría poner una canción de cada disco, pero no es necesario, aunque sí quiero compartir lo más representativo de ellos, '' noche andaluza''


Noche andaluza, de luna llena;
de ocultas fuentes alma serena;
y el laúd desde un rincón dulce suena.
Vino de rosas y de miel para olvidar,
mientras se ven al contraluz velos danzar.

Roce de sombras por la piel, ala fugaz;
noche de amor, noche de sur,
noche final.

Ref:
Cerca del Guadalquivir,
un patito y un limonero;
noche andaluza de abril,
oliendo a mirto el zagüan.

Ángel desnudo de amor,
sus jarros da de beber;
hasa que llama al balcón,
la luz del amanecer.

Noche andaluza de luna llena,
en los jardines la amante espera;
y su luz es el temblor de una estrella.
Moja en sus labios
el clavel que va a brotar,
rojo carmín que humedeció la oscuridad.

Cerca del Guadalquivir,
un patito y un limonero.
Noche andaluza de abril,
oliendo a mirto el zagüan.

Ángel desnudo de amor,
sus jarros da de beber.
Hasa que llama al balcón,
la luz del amanecer.

Si leemos con atención, podemos ver las constantes loas a los poetas andaluces más transcendentes, cantos a la vida y el amor, a la esperanza y a la libertad, belleza, raíces y costumbres.
Alameda, por dar alguna referencia más y reconocerles su nivel artístico y profesional, fueron los que grabaron el famoso disco de Camarón de la Isla '' La Leyenda del Tiempo'' e hicieron varias colaboraciones, entre las más destacables con otro ilustre y maestro de maestros, el inmortal Paco de Lucía.

Actualmente, Alameda siguen actuando en directo ocasionalmente, co-mandados por Pepe Roca y Rafael Marinelli y un elenco de musicazos de altísimo nivel.

Pero yo soy roquero, llevo el Rock en la sangre, las venas son las cuerdas de mi guitarra y mi corazón es un ampli Marshall de 100w. con el volúmen al 11 !!
Y tanto me gustaba el Rock en esa época, que inevitablemente, sucedió lo que tenía que suceder, que en los ''recreativos'' que había cerca de mi casa tenían una máquina de singles y por 25 pesetas podías oir una canción. Había buen surtido....de la época, claro:)

Yo buscaba...y no sabía el qué ni el por qué, pero buscaba cosas, respuestas a la vida, al porqué de las cosas, desde las más superficiales a las más profundas y transcendentales,estaba en esa edad del pavo comprendida entre los 11 años y la muerte, sí, esa edad donde domina el acné sobre el intelecto, el raciocinio y el sentido común..

Y encontré, vaya si encontré, casi me dejo las orejas pegadas a la máquina de discos del salón recreativo. Tendría mugre el mueble, seguramente.
Sólo había ese single, nadie sabía nada, no se sabía quienes eran, ni cómo eran, sólo sabíamos que era rock andaluz, porque el cantante ''seseaba'' y sonaba muy macarrilla y la batería atrinaba junto con una guitarra eléctrica que era todo distorsíon y unos sólos que pasarían a la historia por ser de los más tarareados del rock andaluz. Me estoy refiriendo a los incombustibles
                                  MEDINA AZAHARA


Todo el día sonando la canción en la dichosa máquina: ''busco comprender por qué el hombre se humilla, busco comprender por qué el trabajo es para mí...mientras, tú, sentado en tu butaca, buscas el placer en tu poder...''
''..solo, con mi llanto y mi tristeza, mi dolor y mi silencio..solo..''

Esta banda cordobesa irrumpió en el rock nacional como un elefante en una cacharrería, arrasaron en radios, televisiones, festivales y cualquier evento socio-cultural de la época, pero no fué hasta la salida del nuevo single que cautivaron a las masas, fué algo a lo que me refería en la entrada anterior cuando dije aquello de que la siguiente entrada(esta) la haríamos paseando...
por la mezquita.

El riff de guitarra de inicio es casi como un homenaje al ''smoke on the water'' de Deep Purple (de nuevo, las influencias son honrosas, sin perder la personalidad) y las letras son alusivas a reinos y leyendas históricas de legados y culturas pasadas..


La carrera artística de Medina Azahara es descomunal, desde 1978 hasta hoy día, comprendiendo 27 discos, 17 singles y 5 DVD's, apariciones en televisión, etc.
Liderados por toda una institución como es D. Manuel Martínez(conocido en este mundillo como ''el panocho'' en referencia a su pelo) voz principal y única a lo largo de toda la historia de la banda, gozan de buena salud, a pesar de la veteranía, tengamos en cuenta que Medina Azahara no ha dejado de editar trabajos y de girar por toda nuestra geografía, en recintos de todo tipo, ganándose más que merecidamente la gran legión que tienen de seguidores de casi todas las edades, varias generaciones les contemplan.


'' por fin rompo las cadenas que me tienen prisionero; consigo la libertad y volar por donde quiero...''
La letra es muy representativa del espíritu que nació con la banda, haciendo constantes alusiones a la libertad, órdagos a otras culturas, al amor y desamor, a historias de la calle de personas anónimas y las inquietudes personales de Manuel.

Como resumen de todo lo anteriormente compartido, decir que el rock andaluz está vivo, no con tanta repercusión mediática como en los 80's pero sí en las inquietudes artística de nuevas generaciones de músicos que siguen editando discos bajo este estilo musical que tanto a mí como a otros miles de andaluces nos tocó muy de cerca y nos ayudó a vivir, sobretodo a eso, crearon un universo musical donde encontrar alivio a los problemas, refugio ante un desamor, alimento de rebeldía tan necesaria en esa época y nos unió en cantos de himnos que nos ayudaban en nuetro día a día, en nuestras noches de miedos, en nuestra búsqueda personal de identidad y en hacernos ver a través de los surcos de un disco nuestras raíces y nuetra historia.

Sólo me queda agradecer eternamente a estos locos maravillosos su legado. Sus discos están ahí, siempre preparados para tí, para cuando quieras prestarles un poco de atención y ver el Rock desde otra perspectiva. 

Tan sólo es Rock Andaluz. Casi ná!!

Mantengo humildes mis orejas.


lunes, 6 de octubre de 2014

ATAÚD BLANCO






Eran las doce cuando las agujas chocaron,
cuando en la carne se clavaron.
Madre tu niño se muere.
Madre CORRE!
que tu niño se pudre
que su piel entre sus huesos se hunde.
Madre CORRE!
a quitárselo a la Muerte,
que lo duerme con su sonajero
de huesos y pellejos
 
Madre, la cuna esconde y su cara tapa
para que no lo encuentre.
Madre, por tu hijo pregunta la Muerte.
A tu puerta llama
con su mano descarnada
con negra saya
 
Madre, a tu hijo calla.
Mécelo entre tus brazos,
cógelo en tu regazo.
Pues a por él, la Muerte viene
a llevárselo
en su caja de madera
en su ataúd blanco.
 
A por tu hijo, al que quieres tanto
La Muerte, MADRE
a por tu niño viene.
    

sábado, 4 de octubre de 2014

LA CASA #8





El felino se acercó, dos pasos ágiles, un salto y se plantó sobre él. El animal ronroneaba restregándose sobre la tela vaquera de sus pantalones, se estiró alzando la cola y le ofreció su sexo. Estaba en celo y podía captar sus feromonas masculinas. Carlos le acarició el lomo e intentó bajarla con delicadeza, aquella situación le resultaba un tanto violenta.  La gata maulló una protesta y se aferró con las uñas a los vaqueros, que atravesaron la tela y marcaron la carne que había bajo de ella pero si llegar a hincarse.

- ¡Maldita minina salida! masculló para si. 

Ahora usó las dos manos para echarla de su regazo. Esta vez el maullido no fue una protesta, fue una advertencia. La gata se zafó de su presa y se volvió a recolocar insinuándose nuevamente. Se acabaron las contemplaciones. La agarró con fuerza y la levantó en vilo. Los garfios afilados se hincaron en los muslos en un acto de resistencia fútil. Primero cedió la carne, luego lo hizo el algodón desgarrándose y dejando unas calvas deshilachadas que le recordó a unos claveles, unos claveles blancos que no tardaron en teñirse con el rojo de la sangre. Los arañazos fueron indoloros al principio sólo sintió frió, un segundo después empezaron a escocer y a quemar como si le hubieran clavado unas garras de hierro candente. La gata se retorcía. Carlos la sujetaba firmemente entre sus manos, sintiendo sus músculos en tensión y el pelo erizado. Quería hacerle daño. Dolía, dolía mucho, aquel animal le había hecho daño a él y lo iba a pagar. Estaba furioso, apretó con todas sus fuerzas. La felina luchaba por librarse de su captor, bufando y arañando la nada, angustiada por la presión que casi le impedía respirar. ¡Crack! El sonido fue el mismo que se puede escuchar cuando se pisan unas ramas secas. El maullido que le siguió fue largo y grave. Algo se había roto dentro de ella.
Carlos la arrojó al suelo como si fuera algo sucio que le pringa las manos. El animal cayó sobre sus cuatro patas pero no pudo dar un paso antes de desplomarse con otro maullido de dolor y comenzó a vomitar una espuma carmesí.
Unos pasos apresurados y cortos se oyeron detrás de él. Carlos se giró y vio a Paula que corría hacia él.

- Papi, papi ¿has visto a mi gatita?.

- ¿Tu gatita?.¿Desde cuándo tienes tú una gatita?.

La niña le rebasó como un rayo menudo y dorado, casi del mismo color del pelaje de la gata que agonizaba regurgitando sangre un metro y medio más allá. Paula comenzó a gritar. 

-¡ NOOOO! 

Su propio grito le despertó.

La vibración del grito quedó suspendida en el éter; un eco inaudible que reverberaba una y otra vez en el interior del habitáculo del coche. Carlos se quedó muy quieto, intentando ubicarse tanto en el espacio como en el tiempo. El corazón parecía que se iba a salir por la boca. El sudor había formado una película aceitosa y fría entre su ropa y su piel .Una sensación de ingravedad le invadía, como si yaciera flotando sobre barro. Necesitó unos segundos para comprender que todo había sido un sueño y recordar que estaba durmiendo en el coche porque Laura le había dejado en la calle cuando él la acusó de estar….¿volviéndole loco?.
Ahora fue la pregunta la que rebotó por su mente como una canica que rueda en un cajón vacío. No, no podía ser. Aquella situación se le esta yendo de las manos. De acuerdo que Laura podía haber cogido su móvil, y dar el cambiazo desenterrado el gato. Pero en ningún caso pudo haberse adelantado para colocar aquel animal torturado. Además, sinceramente no le creía capaz de hacer algo así, a menos, que tuviera un cómplice que hubiera preparado la escena de bienvenida.
Pero ¿quién? y ¿por qué?. Por qué montar todo este circo, por qué ese empecinamiento en venir a esta casa. La única idea que le ocurría era que quisiera abandonarlo o hacer que el mismo se alejara, ¿pero de esta forma?, había miles, millones de formas más sencillas de hacerlo. Todo esto era tan surrealista. Necesitaba poner su cabeza en orden, había demasiados flecos sueltos, demasiadas preguntas sin respuesta, demasiados callejones sin salida, y pero de entre todos los callejones había uno más oscuro y tenebroso, uno que intentaba ignorar mas él sabía que estaba allí, esperándole, en un recodo del pensamiento, frío y lúgubre. Era el callejón de su propia locura. Una locura que le hacía ver cosas que en realidad no existían, una locura que explicaría fácil y definitivamente todo aquello. Ese solo pensamiento le aterraba; a lo mejor simple y llanamente se estaba volviendo loco, a lo mejor como le dijo Laura estaba mal, muy mal de la cabeza. Se llevó las manos a la cara y lloró.



Continuará…


LA CASA#9